Flora humilis: humildes tesoros y sabiduría botánica | El Blog de La Tabla

04 noviembre 2014

Flora humilis: humildes tesoros y sabiduría botánica




“Los vegetales como objeto de estudio e investigación, como materia prima de uso y explotación, como materia médica o como referente religioso, mágico o simbólico; plantas que tienen que ver con la actividad humana en diferentes niveles y estamentos, aportando una visión personal de esta interacción planta/ser humano”.



Esos conceptos integran el corazón de Flora Humilis, exposición producida por el PRAE -Centro de Recursos Ambientales- un complejo en el que se recogen propuestas ambientales y educativas en el ámbito de la comunidad de Castilla y León.


50 imágenes de gran formato que pretenden aproximarnos a la belleza cercana de las plantas de nuestro entorno. También muestra a las personas que han sido capaces de apreciar su uso o repercusión vital, haciendo de ellas elementos cotidianos de sus vidas. Durante un año, se recorrieron miles de kilómetros en busca de las plantas y los personajes protagonistas. El recorrido abarca desde las montañas del Alto Sil en León hasta el Valle del Tiétar en Ávila, pasando por los páramos vallisoletanos o los pinares segovianos.  


A esas 50 imágenes de plantas silvestres, se unen 50 retratos de los protagonistas de este proyecto. Con ello lograron recoger la diversidad vegetal de Castilla León acompañada de sus habitantes. Son plantas y personajes, y el termino humilis que define esta exposición hace referencia a aquello que es humilde, sencillo, común y simple. Qué palabras tan bellas ¿no es cierto? Ese término se utiliza en etnobotánica para definir aquellas especies vegetales de pequeño porte o que crecen pegadas al suelo, sin tallos o que habitualmente crecen próximas a asentamientos humanos. Esas plantas humildes que, afortunadamente, vamos rescatando del anonimato para devolverles su protagonismo.



Todas esas imágenes se recogen en el libro-catálogo que forma parte de la exposición Flora Humilis, que comenzó su recorrido en Octubre de 2009 y actualmente se puede ver en Valsaín, Segovia, donde permanecerá hasta el 25 de noviembre en la Biblioteca CENEAM.



Las fotografías pertenecen a Justino Díez, reconocido fotógrafo e impulsor de numerosos proyectos, donde la botánica es indiscutible protagonista. Ya comenté anteriormente uno de esos proyectos al hablar del libro El cocinero recolector y las plantas silvestres.  A las imágenes les acompañan textos de los hombres y mujeres retratados, junto con los de Emilio Blanco Castro, doctor en Biología y especialista en etnobotánica, conservación vegetal, geobotánica y los bosques ibéricos; así como la divulgación y la enseñanza de la botánica.

Buscando información sobre esta exposición he encontrado, a modo regalo sorpresa, el libro-catálogo. Cálidos retratos que acompañan a la delicada belleza y valor de la flora silvestre y todo armónicamente unido, como lo haría la propia naturaleza. Auténtica belleza envolviendo verdaderos tesoros y sabiduría botánica. Una forma diferente de conocer las plantas de nuestro entorno. Las más humildes, pero no menos bellas o útiles. Espero que os guste.



Fuente y libro-catálogo: praecyl.es
Fotografías: Justino Diez 


El cocinero recolector y las plantas silvestres






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