Jardines: Los verdaderos y los otros | El Blog de La Tabla

01 diciembre 2014

Jardines: Los verdaderos y los otros




“Para algunos el jardín ya no es un placer sino un estatus social” Umberto Pasti es italiano, pero dicen que podría haber sido inglés por su sentido del humor y estilo irónico, ese que acompaña a este libro, editado en 2011 y que se acaba de publicar en español: Jardines: Los verdaderos y los otros.


Esta es la presentación que se hace del libro:

He aquí un manifiesto irónico de resistencia botánica. Y también una radiografía de nuestra sociedad, la que obtenemos por medio de un ataque en toda regla contra los jardines de moda y sus propietarios. En el catálogo de Umberto Pasti están todos los jardines: el del coleccionista fanático, obsesionado con las especies raras hasta el punto que olvida el placer visual y el perfume de las flores; el jardín exquisito y distinguido pero artificial; el del millonario carente de pasión para quien su jardín no representa más que un símbolo de su triunfo social; los parterres kitsch que se instalan en las rotondas; incluso el jardín pornográfico en el que la naturaleza desbocada estalla dejando al descubierto toda su sensualidad. En las antípodas de esta galería de horrores, Pasti nos invita a recorrer los verdaderos jardines: el jardincillo improvisado en una gasolinera, el huerto clandestino que progresa a despecho de la polución y la falta de espacio, auténticas extravagancias de la naturaleza que dan lugar a creaciones conmovedoras.




El jardín en perspectiva

Ahí está, un manifiesto valiente que pone todo en perspectiva y lo hace con buena dosis de humor y sensibilidad. Una visión sarcástica del arte de la jardinería que resulta más que saludable  ¿Es realmente un amante de la jardinería aquel que se obsesiona con las especies vegetales exóticas y raras? ¿Tiene sentido plantar palmeras y olivos en el norte? Las rotondas tampoco se libran de sus comentarios irónicos, como tampoco lo hacen las modas de los jardines blancos o rosas. 

Un libro cuyo contenido pretende movernos en el sentido de la observación, para corregir la falta de armonía que en ocasiones envuelve a los jardines. No queremos que el jardín sea como una postal idéntica, independientemente del lugar donde se encuentre ¿verdad? Queremos jardines que tengan vida y que pueden estar representados por cualquier rincón de un patio o calle, con multitud de latas de conserva o bidones de plástico conteniendo las plantas que más te gusta observar cada día.  

El contenido viene acompañado de preciosas ilustraciones de Pierre Le Tann. Un libro, sin duda, de los que ayudan a crecer. Creo que ya tenemos una buena opción para esta Navidad, porque ¿hay mejor regalo que un buen libro?




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