Allium neapolitanum, blanco y radiante




No hay mejor regalo de la naturaleza, cuando comienza la primavera, que esas plantas humildes que crecen orgullosas en campos de cultivo, al borde la carretera, en lindes de bosques o en herbazales. Esas plantas que podemos ver a partir de marzo, cuando sus flores asoman resplandecientes como si quisieran decir, ya estoy aquí ¿algún problema?



Allium neapolitanum Cirillo

SINóNIMO: ALLIUM COWANII
NOMBRE COMúN: AJO BLANCO, LÁGRIMAS DE LA MAGDALENA, LÁGRIMAS DE LA VIRGEN
GÉNERO: ALLIUM
FAMILIA: amaryllidaceae

No hay problema, ninguno, claro que no. Menudo aroma el de sus hojas (si te gusta el aroma a ajo fresco en el jardín) y qué belleza la del Allium neapolitanum (Ajo blanco), con numerosas flores de un blanco resplandeciente reunidas en umbela semiesférica (a veces incluso esférica), sobre tallos de 20 a 30 cm, que suelen aparecer a finales de febrero y continúan hasta junio.

El origen de esta planta herbácea bulbosa del género Allium se encuentra en la región mediterránea y su hábitat suele estar en campos de cultivo, en lugares sombríos y con cierta humedad, especialmente en zonas de climas templados, aunque también se cultiva en jardines a pleno sol, donde se naturalizan sin dificultad y resisten alguna que otra helada.

En el jardín, los bulbos se suelen dejar en el mismo lugar durante varios años. Cuando queramos cambiarlos, deberemos hacerlo en otoño y después de que todas las hojas hayan amarilleado (ver plantando y guardando bulbos).

Es recomendable plantarlos en grupo para que se consiga un efecto más vistoso; y pueden cultivarse también en maceta, siempre que nos aseguremos de que el contenedor esté situado en semisombra y el sustrato tenga la humedad suficiente.

La primavera ha comenzado y las plantas lo anuncian como mejor saben, algunas lo hacen a golpe de flores y aroma.