Una tarde lluviosa de abril en Hermannshof


Wisteria floribunda 'Macrobotrys', Wisteria sinensis, tulipanes en Hermannshof


Pérgolas con glicinias en flor, tulipanes, lilas, peonías, manzanos y el árbol del amor. Una tarde lluviosa de abril en un jardín botánico. Ese es nuestro plan hoy. Dar un paseo primaveral por Hermannshof.


El parque Hermannshof es una propiedad de 2,2 hectáreas, situada en Weinheim, Alemania, que incluye una casa señorial de estilo neo-clásico. Desde 1888 la familia de industriales Freudenberg han sido los dueños de esa finca. Son dos siglos de historia que han dado para muchas plantas, muchos jardineros y más de un prestigioso paisajista.

Hoy en día, se cultivan unos 2.500 taxones distribuidos en plantaciones de estilo naturalista. Además, destaca el jardín temático dedicado a su colección de peonías arbustivas creado en 1998, así como un gran número de especies de árboles, algunos con más de 230 años de edad.

La entrada al parque Hermannshof es gratuita, ya que el 17% del mantenimiento de la propiedad corre a cargo del Consejo Local de Winheim; el 75% a cargo de la Fundación de la familia Freundenberg y el resto proviene de la venta de plantas.


Un poco de historia

En la década de 1920 el arquitecto paisajista Heinrich-Wiepking Jürgensmann rediseñó el jardín. Fue a partir de 1981 cuando la familia Freudenberg decidió que el parque se convirtiera en un espacio público, que incluiría un nuevo jardín experimental para el estudio y cultivo de plantas vivaces: la Pradera de Norteamérica.

Desde 1981 hasta 1983, Hermannshof fue diseñado y modificado por el paisajista Hans Luz en Stuttgart. El diseño de plantación de vivaces corrió a cargo Urs Walser, el primer director de ese jardín de ensayos.

De este modo, abría al público el único jardín experimental de propiedad privada en Alemania, destinado al estudio del comportamiento de plantas vivaces y sus posibles combinaciones. Además, el edificio fue convertido en un prestigioso hotel para impartir seminarios y conferencias. Urs Walser fue el responsable de la gestión del jardín hasta 1997, año en el que le sucedió Cassian Schmidt, su actual director.

Algún día volveré sobre el tema para hablar de esa Pradera de Norteamérica. Un diseño ideado para poner a prueba la resistencia de las plantas vivaces, con el fin de ofrecer con ellas belleza y color, sin renunciar a la sostenibilidad. También se estudia la respuesta de determinadas comunidades vegetales, simulando sus condiciones naturales y siendo previamente seleccionadas y combinadas en función de sus requerimientos; porte, color; estacionalidad, etc.  Un jardín experimental que se ha llegado a definir como una mezcla innovadora de ecología, arte e imaginación.





Primavera en Hermannshof

Pero dejamos ese jardín temático por el momento, porque hoy vamos a detenernos a observar una parte de Hermannshof que brilla especialmente en primavera.  Lo haremos en un día lluvioso, gracias las fotografías e identificación facilitada por la diseñadora y fotógrafa de jardines Rosanna Castrini, a quien agradezco darme la oportunidad de compartir aquí su extraordinario reportaje, correspondiente a la última visita que ha realizado a Hermannshof park el pasado 25 de abril.

En primavera algunos bulbos de tulipanes florecen en perfecta sintonía entre viejos magnolios de 100 años de antigüedad, iluminando el jardín con sus variados colores. Del mismo modo que lo hacen junto al conocido popularmente como árbol del amor, Cercis siliquastrum

A medida que se acerca el mes de mayo, la pérgola con glicinias de más de 80 años de edad se cubre con una espectacular cortina de color azul, creada a base de fragantes racimos de flores de un metro de largo. Se trata de una Wisteria floribunda ‘macrobotrys’. Qué espectáculo ¿verdad? Junto a ésta, y no menos explosiva, florece también otra especie de glicinia, Wisteria sinensis.

Glicinias en Hermannshof: Wisteria floribunda 'Macrobotrys' y Wisteria sinensis


Otro lujo para la vista y el olfato lo ofrecen las perfumadas lilas, en este caso especies como Syringa x pérsica y Syringa x chinensis. Cómo no, alguna que otra peonia se ve en las fotos. También destacan las inflorescencias blancas del llamado árbol de los pañuelos, Davidia involucrata. Una maravilla apreciar la explosión de flores del manzano silvestre, Malus hupehensis.

Y esto es todo, de momento. Volveremos para conocer más detalles del jardín experimental. Mientras tanto, hoy entramos a Hermannshof por la colorida puerta de la primavera. 


Manzano silvestre, Malus hupehensis y lila, Syringa x chinensis en Hermannshof park

Glicinias y tulipanes en Hermannshof: Wisteria floribunda 'Macrobotrys'

Syringa x persica y (al fondo) Davidia involucrata

Lilas en Hermannshof Park. Syringa x persica


Peonías arbustivas en Hermannshof Park. Paeonia sp

Arbol del amro en Hermannshof Park. Cercis siliquastrum

Manzano silvestre, Malus hupehensis en Hermannshof park