Exotismo filipino en las ilustraciones del calendario 2018 del Real Jardín Botánico.

Calendario 2018 Real Jardín Botánico CSIC Fondo botánico naturalista Juan de Cuéllar, Real Compañía Filipinas


En el siglo XVIII, el interés por la botánica y el aprovechamiento comercial de especies descubiertas en las colonias del Pacífico trajo consigo importantes expediciones por todo el planeta y, con ellas, la pintura como exploración. Algunos de los dibujos creados durante una de esas comisiones botánicas españolas ilustrarán el calendario 2018 del Real Jardín Botánico, y son una joya, la verdad.


Hay que ver cómo pasan de rápido las hojas de cada mes... Parece que fue ayer cuando estrenaba mi flamante calendario 2017 y ahora resulta que ya está disponible el nuevo calendario 2018. 

En esta ocasión se ilustrará con una selección de doce dibujos del fondo del botánico y naturalista español Juan de Cuéllar (1739-1801), pertenecientes a su etapa al frente de la Real Compañía de Filipinas, en Manilacreada por el rey Carlos III. Son obras que se custodian en el Archivo del Real Jardín Botánico.


Hoja del Fruto del pan o Frutipan (Artocarpus altilis)


Real Compañía de Filipinas

Para ponernos en situación tenemos que retroceder hasta 1785, cuando Carlos III firmó la Real Cédula por la que se creaba la Real Compañía de Filipinas; una sociedad político-mercantil, con sede en Filipinas, que debería potenciar el estudio y la explotación de los recursos naturales propios de estos territorios.

Pero había que conocer cuáles eran esos recursos naturales con los que contaba el archipiélago filipino, con más de 7.100 islas. El primer catedrático del Real Jardín Botánico, Casimiro Gómez Ortega, fue el encargado de buscar la persona responsable para ocuparse de esa misión y propuso a Juan Cuéllar. A comienzos de enero de 1786 embarca en Cádiz, a bordo del Águila Imperial, con destino al puerto de Cavite; con el objetivo de "recoger todas las plantas y cuerpos preciosos (...) para llenar el Jardín y el Gabinete de Historia Natural" y estudiar las producciones útiles para el comercio e industria.



Exotismo filipino en los dibujos del fondo de Juan de Cuéllar

Según informan en la Sociedad Geográfica Española, la Compañía se centró en las plantaciones de morera, para incrementar la producción de seda y desbancar la hegemonía china en el comercio de la seda. También se buscó la mejora de la canela filipina, intentando eliminar la mucosidad que degradaba su valor ante las excelencias de la canela de Ceilán cultivada por los holandeses.

Tras instalarse en Manila, Cuéllar contrata a los pintores nativos Miguel de los Reyes, José Loden y Tomás Nasario, con los que organiza un estudio de pintura y un laboratorio para el examen y dibujo de las especies que se remitirían a la Corte. Además, contrató escribanos para elaborar los manuscritos y anotaciones y a algunos marineros que le ayudaron en las tares de herborización y recolección de ejemplares.




Cuéllar fue el primer botánico que consiguió que llegasen vivos a Europa el canelo, el árbol del pan y el mangostán, plantas por cuya obtención y aclimatación la Real Sociedad de Londres convocaba premios infructuosamente desde 1777.

Por lo que he podido leer, durante esa expedición, hubo bastante desencuentro en entre la divulgación de la investigación científica y la economía colonial. Había intereses opuestos y Juan Cuéllar, además de tener que superar más de una dificultad, vio algún que otro sueño frustrado, como su propuesta para la creación de un Jardín Botánico a las afueras de Manila, al estilo de los que ya existían en Europa y comenzaban a crearse también en las colonias americanas.


El calendario

Todas esas aventuras, desventuras y descubrimientos botánicos son los que, de algún modo, vamos a poder disfrutar a lo largo de los doce meses de 2018, una planta exótica para cada mes, un dibujo nuevo cada treinta días.


Para quienes puedan estar interesados en adquirirlo (en el jardín o por correo) en este enlace se encuentra toda la información necesaria. Y ahora, volvemos al 2017, que todavía queda un rato largo.