Las flores del "Jardín de la Isla" de Celia Thaxter



Celia Thaxter no pintaba, pero sus vínculos con el impresionismo estadounidense a finales del siglo XIX se volvieron muy estrechos, porque ella y su pequeño jardín de flores en Appledore, una rocosa isla azotada por el viento, fascinaban al artista formado en Francia Childe Hassam.


Hace cuatro años, al hablar en el blog del pintor impresionista estadounidense Childe Hassam, mencionaba que su credo era: "El hombre que va a pasar a la posteridad es el que pinta su propio tiempo y las escenas de la vida diaria a su alrededor". Precisamente una de esas escenas vividas durante su estancia en la casa de la poeta Celia Thaxter, está representada en un cuadro que despertó mi curiosidad. Quería conocer ese jardín lleno de flores.

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Celia Thaxter's Garden, Isles of Shoals, Maine | Childe Hassam, 1890 | The Met


Arte y jardinería en Estados Unidos

El cuadro al que me refiero, pintado por Childe Hassam en 1890, se titula 'Celia Thaxter's Garden, Isles of Shoals, Maine'.  Del mismo modo que sucedió en Europa, la relación entre el arte y la jardinería también brotó en Estados Unidos. Un movimiento pictórico que captó la transición de un país, algo que ya comenté en su día al hablar de la exposición ‘El Impresionismo Americano: Los jardines del artista’, donde se relatan las historias entrelazadas del Impresionismo estadounidense y El Movimiento del Jardín que floreció entre 1887-1920. Ambas corrientes artísticas eran consecuencia del rápido cambio social provocado por la industrialización de Estados Unidos. El aumento de la urbanización llevó a los suburbios a una clase media emergente que comenzaba a disfrutar de su tiempo libre creando impresionantes jardines privados.

También se destacaba en esa muestra cómo los reformadores urbanos lucharon por crear parques y jardines públicos, jardines que proporcionaron una inspiración ilimitada para los artistas. Tampoco fue ajena a ese boom hortícola la creciente clase media, compuesta por mujeres cada vez más independientes, que disfrutaron de los escritos de los horticultores ingleses Gertrude Jekyll y William Robinson. Mientras tanto, el auge de las revistas de gran circulación cultivó la idea de que la jardinería era un camino hacia la renovación espiritual en medio de la plaga industrial y la creencia de que los artistas debían trabajar en paisajes nativos.

Algunos detalles sobre ese momento de cambio importante para las mujeres los mencioné al hablar de la casa del impresionismo americano y sus jardines, hoy Museo Florence Griswold, y de cómo ese país estuvo liderado por aquellas mujeres que combinaban la jardinería con intereses creativos en el arte y la escritura.





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En ese punto quería situarme para hablar del jardín de la poeta estadounidense Celia Thaxter, ese jardín lleno de flores que despertó mi curiosidad y que se encuentra en Appledore, Islas de Shoals, un grupo de pequeñas islas y salientes de marea situadas a unos 10 km de la costa este de los Estados Unidos, a caballo entre la frontera de los estados de Maine y New Hampshire. 

Celia Thaxter

Celia Laighton Thaxter (1835-1894) nació en Portsmouth, y cuando tenía cuatro años su padre se convirtió en el guardián del faro en White Island. Ocho años después, renunció a su puesto de farero y construyó un gran hotel en la isla de Appledore. El hotel llegó a ser un lugar de reunión para poetas, pintores y escritores de Nueva Inglaterra a finales del siglo XIX, artistas que se sentían atraídos por la increíble luz y la deslumbrante belleza de las islas. Childe Hassam pasó allí los veranos durante tres décadas, pintando el paisaje de la isla, las vistas del océano y el jardín de Celia Thaxter. Ella misma se convirtió en poeta y autora.

“Hasta donde puedo recordar, las flores han sido como queridas amigas para mí (…) Una niña solitaria, viviendo en la isla del faro a diez millas del continente, cada brizna de hierba que brotaba del suelo, hasta la hierba más humilde, resultaba bella a mis ojos, y comencé un pequeño jardín cuando no tenía más de cinco años” Celia Thaxter, An Island Garden

A los 16 años, Celia se casó con Levi Thaxter, el socio comercial de su padre, Appledore House Hotel, y luego su tutor. Después de diez años de matrimonio y tres hijos, la mala salud de Levi los obligó a vivir separados la mayor parte de su matrimonio. Celia regresó a las islas para cuidar a su madre y asumir sus deberes de anfitriona en el hotel. La fama considerable que recibió por su poesía y su prosa nunca disminuyó su amor por la naturaleza y su jardín. De hecho, parece que fue su refugio y consuelo.


An Island Garden

En el último año de su vida, Celia publicó su libro más famoso An Island Garden. En el libro describe su pequeño jardín, de 15 x 5,5 m, y sus flores en detalle. Ella se refiere a él como un jardín de corte de flores antiguas. Sus arreglos florales, hechos en pequeñas botellas y jarrones, llenaron su sala de estar y decoraron el hotel. Las plantas en su jardín no estaban dispuestas en ningún esquema de color, sino simplemente por altura.



Flores rosas, amarillas y blancas


Reconstrucción del jardín

El jardín fue reconstruido en 1977 por el Dr. John M. Kingsbury, fundador y primer director del Laboratorio Marino de Shoals, un programa de educación marítima situado en Appledore y que opera conjuntamente con la Universidad de Hampshire y la Universidad de Cornell. 

Para la reconstrucción del jardín, el Dr. Kingsbury contó con la inestimable ayuda del libro de Celia Thaxter, que detallaba exactamente qué flores había plantado y dónde se encontraban en su jardín. (ver el plan del jardín y la lista de plantas aquí). Además, las fotografías históricas indicaban el lugar exacto del jardín. Preparó el sitio con la retroexcavadora y utilizó semillas procedentes de las colecciones del patrimonio de Cornell Plantations. Kingsbury recreó el jardín tal y como era cuando Celia Thaxter lo mantenía. En 1983 paso el testigo a Chris Robarge, gerente de horticultura de la Escuela Thomson.

Flores rosas y azules

Cada año, uno o dos estudiantes se encargan del cultivo de las semillas de las plantas de herencia, cuidándolas durante el invierno y la primavera, como alguna vez lo hizo Thaxter. Su primera tarea, sin embargo, es leer su libro y descubrir su propia experiencia.

El jardín florece cada verano gracias al cuidado y mantenimiento realizado por voluntarios y personal de Shoals Marine Laboratory.  Se realizan rotaciones eventualmente para que las diferentes floraciones se sucedan a lo largo de todo el periodo estival.  Puesto que el jardín solo está abierto desde finales de junio hasta agosto, las flores de primavera representadas en el plan de 1893 de Celia no están presentes hoy en este jardín.

La casa ya no existe, pero en ese pequeño y colorido jardín cada verano florecen amapolas, guisantes de olor, dalias, coreopsis, girasoles… más de 85 especies en total. Los visitantes que acuden a la isla durante el verano pueden conocerlo poniéndose en contacto con el Shoals Marine Laboratory.

El libro de Celia, An Island Garden, ha sido reimpreso por el Dr. Kingsbury. Esta reimpresión especial de la primera edición de 1894 contiene todas las litografías de color originales de Childe Hassam, una descripción del proyecto de reconstrucción de 1977 y un valioso índice.


Pradera flores silvestres


Pradera flores silvestres

Pradera flores silvestres


Pradera flores silvestres

Pradera zinnias

Pradera flores amapolas color naranja


Pradera de flores coreopsis


pradera flores lirio de un día (Hemerocallis)




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