Hot Color, Dry Garden: poniendo en valor los jardines de secano




Desde jardines locales del condado de San Diego en California, hasta aquellos que se encuentran en las zonas más áridas de Arizona sirven de ejemplo para demostrar que la jardinería de secano no tiene por qué renunciar a la belleza ni a colores vivos.


Imposible no volver sobre el tema. Cualquier ayuda es poca para lograr el uso eficiente del agua en el jardín que, lógicamente, no significa dejar de regar sin más, sino diseñar la plantación pensado en el entorno y su clima. Puesto que el clima, tristemente, está cambiando, nuestras rutinas en lo que a jardinería se refiere deberán hacerlo también. La mejor ayuda es la propia experiencia. Si una planta no ha funcionado bien por falta de agua, no significa que tenemos que adquirir otra y regarla más. Claro que no. La solución más sensata y sostenible pasa por renunciar aquellas especies que no se adaptan bien porque requieren más agua de la que podemos darle. Así de sencillo.




Dicho esto, no me cansaré de recomendar libros, en español, siempre que sea posible, o en inglés, si lo controlamos un poco, porque es el idioma donde más oferta encontraremos. En este caso, el libro del que os hablo hoy se titula Hot Color, Dry Garden: Inspiring Designs and Vibrant Plants for the Waterwise Gardener, y el titulo ya nos anuncia que su contenido nos ofrece una serie de sugerencias para que se pueda lograr un jardín seco, pero con colores vivos y lo hace mostrando diseños inspiradores y plantas que pueden resultar muy útiles para aquellos jardineros que han decidido convertir su jardín en un paraíso que no requiera apenas agua. 

Nan Sterman, la autora del libro es diseñadora de jardines y reside en San Diego. Su experiencia pasa por la transformación de jardines locales que acaba convirtiendo en espacios ajardinados sostenibles y adaptados al clima de la zona. Posee un diploma en Botánica de la Universidad de Duke y una maestría en Biología de Universidad de California en Santa Barbara (UCSB). Ha escrito otros dos libros, además de numerosos artículos para revistas y periódicos, y también participa en programas de televisión y radio locales.




Pero lo que más me interesa destacar es que es autora de California Gardener's Guide Volume II, el único libro sobre jardines de clima mediterráneo con poca agua escrito específicamente para jardineros domésticos de California. A partir de ese planteamiento discurre el libro, pero lo hace con ejemplos que rompen los esquemas y nos llevan a muchas más especies de plantas de las que en principio podemos imaginar cuando hablamos de jardines sin casi agua. Además de las plantas, el color de elementos duros hará el resto.

Después de la introducción, el primer apartado lo dedica a dar una serie de consejos sobre el uso del color en los jardines mediterráneos, donde el verde suele ser el color dominante. Las plantas suculentas aparecen en los jardines que se muestran, pero no son las únicas. El color lo van a traer también otros grupos de plantas, gracias a su follaje o a sus flores; y algunos elementos duros, que terminan de completar la paleta.

A continuación, en el segundo apartado se plantea la estructura y textura de las plantas a la hora de diseñar este tipo de jardines. Repito, las plantas suculentas aparecen en los ejemplos, pero vamos a encontrar también arbustos, herbáceas vivaces y gramíneas ornamentales que harán un buen papel.




El siguiente apartado, prácticamente la mitad de libro, lo dedica a una guía de xerojardines, donde aparecen imágenes de los diferentes jardines seleccionados para ilustrar sus teorías, donde no faltan trucos como el arte de robar colores al entorno. Las imágenes se acompañan de los correspondientes argumentos y descripciones acerca del diseño y las especies vegetales utilizadas. Todos son vistosos y muchos de ellos realmente interesantes, la verdad.

Al final del libro se incluye un directorio de plantas tolerantes a la sequía con la descripción e información básica.

Vuelvo a lo comentado al inicio. Si no quieres consejos, acepta al menos sugerencias. En los tiempos que corren, la eficiencia en el jardín no pasa solo por la estética, sino también por su capacidad de adaptarse a las condiciones que le ofrece el entorno, y hay entornos cada vez más hostiles, donde el agua apenas existe ya. De modo que, vamos a hacer jardines bonitos, sí, pero utilizando el sentido común y alguna que otra ayuda de expertos. 

        









      


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