Jardín amurallado de Gertrude Jekyll en Lindisfarne Castle

Jardín amurallado de Gertrude Jekyll en Lindisfarne Castle (Holly Island)  •• © National Trust


El jardín amurallado de Lindisfarne Castle es uno de los jardines más pequeños y remotos que Gertrude Jekyll diseñó, pero también es uno de los más visitados. Un pequeño castillo frente a la costa de Northumberland, convertido en acogedora casa de verano con un jardín estilo cottage. Un lugar soñado por los seguidores del movimiento Arts and Crafts, que miraban con cierta melancolía a lo que ellos consideraban el paraíso terrenal de la Edad Media.


Para conocer este pequeño (gran) jardín tenemos que trasladarnos a Holly Island (Northumberland), una isla situada frente a la costa de Inglaterra y justo al sur de la frontera con Escocia. Allí, los monjes benedictinos construyeron en el siglo VI el Priorato de Lindsfarne, donde, además de rezar, pescaban y cultivaban sus jardines. Pero también realizaron manuscritos iluminados (ilustrados) de los Evangelios y otras escrituras sagradas cristianas. Los Evangelios de Lindisfarne están considerados como una de las obras de arte religioso más preciadas del mundo. Algunos de esos manuscritos sobrevivieron a las brutales incursiones vikingas que, en el año 793, destruyeron el Priorato de Lindisfarne.


© National Trust

© Matthew Ward / National Trust


El priorato fue reestablecido posteriormente y subsistió hasta que, en el siglo XVI, el rey Enrique VIII ordenó la supresión de los monasterios. 

Al mismo tiempo que el monasterio se disolvía, se construyó un pequeño castillo de estilo Tudor sobre el punto más alto de Holly Island, que se eleva casi verticalmente desde el mar.



Castillo de Lindisfarne (con vistas al jardín)

Ya hemos llegado a nuestro destino. Absolutamente fascinante. Lindisfarne Castle tuvo diferentes usos militares hasta que fue puesto a la venta a finales del siglo XIX.  En 1902 Edward Hudson, propietario de la prestigiosa revista Country Life, decidió comprar el pequeño castillo para convertirlo en su casa en la playa.  Estaba literalmente abandonado, pero Hudson adivinó sus posibilidades, dadas especialmente por su entorno costero y la historia del lugar. Decidió convertirlo en su refugio de verano contrató a Edwin Lutyens para que le ayudara a remodelarlo. 


Lindisfarne Castle •• © David Millican | Flickr

Lindisfarne Castle visto desde el jardín •• © National Trust

Jardín de Gertrude Jekyll visto desde las ventanas del castillo de Lindisfarne •• © Glen Bowman | Flickr



El jardín amurallado, creado en 2011, se encuentra a 450 metros al este del castillo y tiene un diseño geométrico, que Lutyens dispuso utilizando una perspectiva falsa, para darle mayor tamaño en apariencia cuando se ve desde el castillo. 

En este proyecto, Edwin Lutyens contó con Gertrude Jekyll para planificar el jardín y rediseñar los muros perimetrales existentes, que se mantuvieron, entre otros motivos, para proteger a las plantas del aire marino y los fuertes vientos, dada la proximidad de este jardín con el mar. El diseño de plantación planteado por Gertrude Jekyll pretendía reforzar esa ilusión de perspectiva buscada por Lutyens.




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Se dio prioridad a las vistas desde el castillo, reduciendo el muro sur para que los visitantes pudieran ver la colorida y brillante plantación de Jekyll desde las ventanas del castillo. Y, a la inversa, la pared frontal se hizo más baja, permitiendo las vistas del castillo desde el banco que hay en la pared opuesta.


El jardín de Gertrude Jekyll

Conviene recordar que Gertrude Jekyll (1843-1932) realizó casi 400 diseños de jardines en Gran Bretaña, Europa y los Estados Unidos, a menudo trabajando con Lutyens, quien a su vez diseñó más de 30 casas de campo. El profundo conocimiento de la teoría del color de Gertrude Jekyll y su audaz forma de colocar colores juntos para crear impacto y armonía, están presentes también en el esquema de plantación de este jardín, que fue diseñado con plantas que funcionan bien en ubicación costera y expuesta a la salinidad. Además, puesto que se trataba de una casa de verano, las especies se seleccionaron para que estuvieran en su mejor momento y florecieran durante los meses de julio y agosto


|Jardín y Castillo de Lindisfarne •• © Jim Barton | Flickr

Jardín Lindisfarne Castle •• © National Trust


Utilizó plantas anuales, vivaces, pequeños arbustos y rosales, con solo una frontera destinada a hortalizas.  Un verdadero lienzo pintado en un paisaje con flores, para lo que se inspiró en las flores silvestres que crecían entre las rocas y en el pueblo local.  El jardín tiene forma de trapecio irregular y se rompió en largas fronteras a lo largo de los laterales y en cinco camas de isla en el centro.  El borde occidental está lleno de rosas, el borde norte de plantas vivaces que incluyen alceas, girasoles, anémonas y gladiolos. Las frutas y hortalizas están en la frontera este.


Stachys byzantina y Sedum telephium •• © National Trust



El sello inconfundible “Jekyll” lo aportan plantas de follaje gris, que incluyen cientos de Stachys byzantina y Sedum telephium, que se mezclaron con campánulas, rudbeckias, guisantes de olor, centaureas, delfinios y otras especies con flores azul y blanco. 

Parece ser que la casa en la playa de Edward Hudson no resultó demasiado práctica, entre otras cosas, porque pasaba la mayor parte del verano en Londres. Finalmente, decidió vender Lindisfarne Castle en 1920. Hoy en día, el castillo y sus jardines son propiedad del National Trust.

Como es lógico, con el paso del tiempo el jardín se fue alejando de las variedades de plantas originales, lo que hizo necesario un plan de restauración, que se inició en 2002, para reintroducir en el jardín las variedades originales de 1911. 

Esa restauración del esquema original de plantación de Gertrude Jekyll fue realizada por la diseñadora de jardines Philippa Hodkinson.  Con un diseño geométrico de caminos y camas, las plantas ofrecen de nuevo un derroche de color, especialmente durante los meses de julio y agosto. La plantación incluye, entre otras especies, ocho variedades de guisantes de olor (Lathyrus odoratus) que incluyen 'Mis Wilmott' y 'Queen Alexander'; alceas aportando altura (Alcea rosea 'Spring Celebrities Crimson'); cosmos, caléndulas, lavateras y crisantemos. En septiembre, la fiesta se completa con gladiolos y sedum.

Las plantas anuales se eliminan en octubre, pero las plantas aromáticas y las hortalizas permanecen todo el año, sirviendo de hábitat para los insectos, convirtiéndolo en un jardín amigable con la fauna silvestre.

Actualmente, y hasta septiembre, algunas partes del castillo permanecen cubiertas por andamios, debido a trabajos de conservación en curso, como puede apreciarse en alguna imagen, pero, aún así, puede visitarse. De igual modo, se puede visitar el jardín, que está abierto al público, como lo está su espectacular entorno costero y cada flor heredera de aquellas que Gertrude Jekyll se empeñó en plantar hasta en el escarpado promontorio donde se erige el castillo, para lo que en su día recurrió a métodos nada corrientes. Parece ser que, en una ocasión, incluso, llenó el cañón de una pistola con semillas de flores y disparó contra las paredes del castillo. Este lugar me tiene enamorada. Su jardín, también.


© National Trust

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Guisantes de olor en el jardín de G. Jekyll en Lindisfarne ••  ©Worthing Wanderer - Flickr

Entrada al jardín en Lindisfarne •• © MJ Richardson




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