Ellen Willmott, horticultora y jardinera

Eryngium giganteum (‘Miss Willmott’s Ghost’)•• Flickr



La planta más famosa asociada a Ellen Willmott es un cardo, Eryngium giganteum, también llamado ‘Miss Willmontt’s Ghost’ porque ella solía echar semillas de esta planta que tanto admiraba cuando visitaba los jardines de los amigos, sin que estos se dieran cuenta de ello hasta que ese cardo, originario del Cáucaso e Irán, aparecía un tiempo después en su jardín. Eso es lo que se dice. Aunque, para ser justos, Willmott es recordada principalmente por su talento hortícola y el gran legado de plantas que cultivó en su propio jardín y que incluían, cómo no, ese bello cardo.



Ellen Willmott

Esa supuesta costumbre podría ser tan solo una leyenda, sin embargo, lo que es una realidad es que Ellen Willmott sabía que era jardinera desde muy temprana edad y dedicó su vida a las plantas y la jardinería, llegando a convertirse, en palabras de Gertrude Jekyll, contemporánea de Willmott, en "la más grande de todas las jardineras vivas".


Ellen Willmontt y Warley Place Garden

Efectivamente, Ellen Ann Willmott (1858-1934) fue una horticultora británica contemporánea de la famosa diseñadora de paisajes del siglo XIX Gertrude Jekyll, de quien se hizo amiga al unirse a la Royal Horticultural Society (RHS) en 1894. Ambas fueron las dos únicas mujeres que recibieron la primera Victoria Medal of Honor en 1897, junto con otros grandes horticultores como William Robinson. También fue elegida para formar parte de los comités de Narciso y Tulipán de la RHS; fue miembro electo de la Sociedad Linneana de Londres y uno de los tres fideicomisarios del jardín de la RHS en Wisley.

Además de ser autora de dos libros sobre jardinería, Willmott fomentó la experimentación y la exploración botánica y se unió a cazadores de plantas de la época, como Ernest Wilson, financiando expediciones a China y el Medio Oriente, con el fin de buscar especies nuevas y exóticas que pudieran llevarse a Inglaterra. Se dice que en muchos casos ella era la única que las propagaba con éxito y se han nombrado más de 60 plantas en honor a Willmott o su hogar en Warley Place.


Scabiosa caucasica ‘Miss Willmontt’ •• Ballyrobert Gardens

Syringa vulgaris 'Miss Ellen Willmott' •• Flickr


En una sociedad orientada a los hombres, administró por sí sola tres propiedades en 3 países, contrató a más de 100 jardineros, y organizó entregas de plantas y semillas que conectaban jardines botánicos y personas de todos los orígenes. 

Es cierto que contaba con la ventaja de haber nacido en una familia acomodada en Heston, Middlesex. Willmott era una niña cuando llegó con su familia a Warley Place, la finca rural de más de 13 hectáreas, cerca de Brentwood en Essex, que ella heredó al fallecer su padre en 1898.  Se dice que Willmott viajaba con frecuencia a pie para visitar jardines cercanos y, a menudo, regresaba a Warley con una mochila llena de plantas.


Syringa vulgaris 'Miss Ellen Willmott' •• Flickr

Aethionema armeniaca ‘Warley Rose’ •• Lambley Nursery


Su primera siembra importante fue un original jardín de rocas alpino, que construyó cuando apenas había pasado la adolescencia.

Su herencia también le permitió comprar el castillo en Tresserve, cerca de Aix-les-Bains, Francia, en 1890, y Boccanegra, cerca de Ventimiglia, Italia, en 1905. En estos jardines solía aclimatar, propagar y cultivar plantas en diferentes condiciones. Esa habilidad de seleccionar las condiciones de crecimiento adecuadas para las plantas fue innovadora y precedió a lo que posteriormente definió la forma de trabajar de Beth Chatto (planta correcta en el lugar correcto).

Jardín en Warley Place

En su jardín de Warley Place cultivó más de 100.000 plantas de diferentes especies y cultivares de árboles, arbustos y plantas herbáceas.  Entre las plantas nombradas en su nombre o el de su jardín se encuentran tulipanes, narcisos, guisantes de olor, lirios, lilas, azucenas, rosas o anémonas, entre otras muchas. Esas nuevas plantas desarrolladas en Warley ganaron prestigiosos reconocimientos de la Royal Horticultural Society (RHS).


Acuarela del jardín de Ellen Willmot por Alfred Parsons


A pesar de tener contratados más de 100 jardineros en su jardín de Warley, Willmott trabajaba con empeño y se levantaba al amanecer todos los días. De hecho, aunque se ha llegado a decir que era muy dura en el trato con sus jardineros, hay quien opina que lo que en realidad sucedía es que sus jardineros no se sentían cómodos porque ella estaba siempre en el jardín, trabajando entre ellos, y no sabían nunca cuándo y por dónde iba a aparecer. Sea como fuere, lo que sí es cierto es que quería que el jardín fuera perfecto y que sus largas horas al aire libre dejaron huella en su rostro.

Un legado abandonado

Los problemas financieros en sus últimos años obligaron a Willmott a reducir el personal y vender algunas de sus propiedades y colecciones valiosas. La Primera Guerra Mundial y sus privaciones precipitaron aún más el declive en los terrenos de Warley Place. Tras la muerte de Willmott en 1934 (tenía 76 años) la finca quedó en mal estado y la casa fue demolida. 


Warley Place, Essex (jardín de Ellen Willmott) en 2015 •• Flickr


Hoy en día, es una reserva natural supervisada por Essex Wildlife Trust. Son muchas las personas que piden que se recupere y conserve la herencia hortícola de Ellen Ann Willmott en los terrenos de Warley Place. Tal vez algún día se logre. Quien sabe cuántos tesoros botánicos se encuentran escondidos allí.



Warley Place, Essex •• Flickr

Eryngium giganteum (‘Miss Willmontt’s Ghost’) •• Flickr

Ceratostigma willmottianum •• Flickr

Epimedium x warleyense •• Ballyrobert Gardens

Rosa willmottiae •• Flickr

Potentilla nepalensis 'Miss Willmott'  •• Flickr

Warley Place, Essex •• Flickr

Warley Place, Essex •• Flickr

Warley Place, Essex •• Flickr

PUEDE INTERESARTE

EXPLORA MÁS SOBRE ESTE TEMA