A Garden Can Be Anywhere o cómo crear un generoso y bello jardín comestible



Hay libros que entran por los ojos antes de leerlos. Este es uno de ellos, porque,  además de descubrirnos, paso a paso, cómo diseñar y cultivar con éxito un hermoso huerto familiar, ese proceso viene acompañado de excelentes imágenes que hacen aún más sugerente la idea de tener un huerto en casa.


Efectivamente, el libro A Garden Can Be Anywhere -Creating Bountiful and Beautiful Gardens- está magníficamente ilustrado gracias a las fotografías de Yoshihiro Makino. Esto hace que todo lo que nos cuenta su autora, la diseñadora de jardines Lauri Kranz, se haga aún más comprensible. El libro es en inglés, por lo que esas imágenes se hacen doblemente útiles para quienes no dominen ese idioma.




Lauri Kranz es la fundadora de Edible Gardens, empresa de diseño de jardines cuya especialidad es el diseño y construcción de jardines comestibles, es decir, espacios destinados a planta útiles que suele crear en camas elevadas y contenedores. Está considerada como una gurú de los pequeños huertos familiares. A través de su empresa, Lauri Kranz lleva años dando servicio a clientes que residen en Los Ángeles, California, muchos de ellos actores, cantantes, chefs de reconocido prestigio y otras celebridades, con quienes comparte sus métodos para cultivar alimentos orgánicos en abundancia, diseñando esos espacios de tal forma que resulten fáciles de cuidar y manejar sin necesidad de ser un experto en la materia.




En este libro, escrito con la ayuda de su marido, Dean Kuipers, y que acaba de salir a la venta, también comparte con los lectores sus secretos para planificar, plantar, cultivar y mantener los deliciosos jardines comestibles de forma orgánica, sin importar el entorno o el tamaño de la parcela. Puede ser un espacio dentro del jardín o un patio, terraza o azotea.  




En la presentación del libro afirman que esta guía práctica se basa en la filosofía que inspira el trabajo de Lauri Kranz acerca de que la nutrición y la belleza no son objetivos separados. Y esa es la esencia de la narración, en la que nos habla desde el lugar a ideal que deberíamos elegir para crear nuestro huerto familiar, pasando por el correcto diseño; la importancia del suelo y el agua; la elección de los cultivos y cómo practicar una jardinería que sea capaz de atraer fauna silvestre a nuestro jardín o huerto. Si es preciso proteger el cultivo de los ataques de algún que otro animal no tan deseado para conservar nuestros frutos íntegros, su idea pasa por proteger los cultivos con una estructura a base de mosquiteras que permiten el acceso a los insectos beneficiosos.



En el suelo, en camas elevadas o en macetas, cultivar nuestros propios alimentos es sin duda un reto, pero también una gran satisfacción. Lauri Kranz afirma que, una vez creado nuestro jardín comestible, se puede mantener dedicándole 3 o 4 horas a la semana. Claro que, con toda probabilidad solemos dedicarle más tiempo, especialmente si has plantado en tu huerto aquellas cosas que más te gustan, incluidas, por qué no, plantas ornamentales de flor.