Dierama, sus flores bien merecen nuestra espera

Dierama pulcherrima en RHS Garden Rosemoor Cottage Garden • RHS 


Alta y arqueada, con hojas estrechas en forma de espada y flores elegantes que cuelgan de pedicelos tan delgados que son casi invisibles. Esta planta originaria de Sudáfrica puede tardar en establecerse y florecer en el jardín, pero una vez que lo hace persiste durante años. Sin duda, vale la pena esperarla. Hoy hablamos de Dierama.





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Género Dierama

El género Dierama fue establecido por primera vez por el botánico alemán Karl Koch (1809-1879). Su rango nativo se extiende desde Etiopía hasta Sudáfrica. Lo integran alrededor de 44 especies de plantas bulbosas perennes de la familia Iridaceae. Crecen a partir de grandes cormos cubiertos de fibra y mantienen la parte aérea durante la época desfavorable.

Dierama pulcherrima • Wild Ginger Farm 
  Dierama 'Coral Belle' • Ballyrobert Gardens 

Florecen desde el inicio hasta finales del verano. Su inflorescencia está formada por una panícula de varias espigas de flores que pueden colgar como campanas o crecer erguidas.



Dierama en el jardín

La mayoría de los jardineros prefieren las especies colgantes como Dierama pendulum y Dierama pulcherrimum, ambas tienen tallos muy altos y crecen mejor en suelos húmedos.

Dierama pendudulum fue recolectada por primera vez en 1772 por el naturalista sueco Carl Peter Thunberg. Sus flores tienen campanas más anchas y suelen ser de color rosa púrpura.

Las flores de Dierama pulcherrimum son angostas en forma de campana que varían desde rosa magenta, hasta rojo púrpura intenso a blanco.


Dierama pulcherrimum • Karl Gercens

Dierama pulcherrimum 'Guinevere' • Ballyrobert Gardens

Dierama pulcherrimum en Mount Tomah Botanic Garden • Flickr


No obstante, existen muchas especies y cultivares adecuadas para cultivar en los jardines que ofrecen una gama amplia de alturas, desde especies pequeñas como Dierama paucifolium, de porte enano; D. dracomontanum, con flores grandes de color rosa coral y D. igneum con flores de color rosa pálido.


Dierama dracomontanum • Wild Ginger Farm

Dierama igneum • Wild Ginger Farm


También hay formas con intensos colores oscuros, en particular las flores de color rojo vino de Dierama reynoldsii y las flores en color rojo púrpura de Dierama pulcherrimum ‘Blackbird’.   


Dierama pulcherrimum 'Blackbird' • Special Plants


En cultivo, las dieramas suelen polinizar de forma cruzada, por eso, muchas plantas vendidas como Dierama pulcherimum son en realidad híbridos, aunque esto no les resta belleza en absoluto.


Dierama pulcherrimum en Wildside Garden, Devon • Flickr
Dierama pulcherrimum y Geranium en Borde Hill Garden • Borde Hill Garden
Dierama pulcherrimum y Lavandula en West Dean College •• Tom Brown

Hemos visto hace unos días los tallos altos y flores colgantes de color rosa de Dierama pulcherrimum en la pradera sudafricana implantada en los jardines de la RHS en Wisley,  y que este verano mostraba su mejor cara.  Además, las dieramas siempre brillan con luz propia acompañadas de otras plantas mediterráneas como Watsonia, Melianthus major, Tulbaghia o Kniphofia


Karl Gercens

Karl Gercens


También le gusta crecer junto a los lirios (Iris), sus parientes cercanos, y lucen de forma espectacular junto a gramíneas ornamentales, en contrataste con el azul de agapantos, nepetas, geranios, lavandas y cardos corredores. También la he visto en praderas ornamentales junto a flores de Alstroemeria y Centrathus ruber, entre otras muchas especies.



Cultivo y cuidados

Debemos cultivar las plantas del género Dierama en un lugar soleado, en suelo fértil, húmedo, pero bien drenado, evitando que se encharque en invierno. A pesar de prosperar con riego regular, puede funcionar bien en jardines secos sin agua suplementaria durante el verano.

Los cormos se plantan mejor en primavera, con una profundidad de 5 a 7,5 cm. Después de plantarlos, se debe regar bien durante la temporada de crecimiento, evitando el exceso de agua en invierno. Es conveniente cortar el follaje viejo a principios de primavera.


Dierama pulcherrimum en la pradera sudafricana de RHS Wisley 


Con el tiempo, los cormos se reproducen en cadena año tras año, desarrollando raíces frágiles y carnosas. Esto supone que no les gusta mucho que las muevan, por lo que conviene elegir bien el lugar del jardín donde vamos a cultivar las dieramas. Además, las divisiones suelen tardar varios años en florecer, lo que añade otro motivo para no molestarlas demasiado y dejar que crezcan donde se plantaron inicialmente.

Se pueden cultivar en macetas y contenedores de cualquier tipo, pero hay que tener en cuenta que solo se podrá hacer por un corto periodo de tiempo puesto que sus raíces profundas nos avisarán de que les gusta más crecer en el suelo. Si se plantan en contenedores se deben enterrar de manera que la parte superior del sustrato esté nivelada con el suelo circundante.

Es poco sensible a plagas y enfermedades. Aunque generalmente es de hoja perenne, puede suceder que muera en el suelo durante el frío extremo, pero vuelve a crecer con vigor gracias a sus cormos subterráneos.

No cabe ninguna duda, aunque tarden en establecerse, bien merece la pena esperar a estas plantas cuyas elegantes flores se mecen con el viento y que tanto juego puede dar en el jardín.


Dierama pulcherrimum y Lavandula en West Dean College • Tom Brown



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