El cambio climático también afecta a jardines públicos de interés estacional como Keukenhof



Todos, en mayor o menor medida, hemos podido comprobar algunos de los efectos del cambio climático en el comportamiento de las plantas de nuestro jardín, patio, terraza o balcón. Esos mismos efectos son los que han motivado que algunos jardines públicos de interés estacional tengan que modificar sus esquemas de siembra para adaptar la floración a esos cambios. Un mal menor, comparado con las catástrofes que conocemos a diario y los brutales pronósticos, pero un problema, al fin y al cabo, al que tienen que enfrentarse en los últimos años.





Tal es el caso del espectacular y popular parque de primavera, y el jardín de tulipanes más grande mundo, Keukenhof, en Lisse, Países Bajos, un parque que cubre 32 hectáreas de tierra donde se plantan un total de alrededor de siete millones de bulbos de flores de primavera. Las inusuales temperaturas suaves del invierno como consecuencia del cambio climático representan un desafío para este parque, donde la estacionalidad es importante puesto que abre cada año solo dos meses, entre mediados de marzo y mediados de mayo, y la floración de los bulbos es su razón de ser.

No es la primera vez que hablo de Keunkenhof, pero en esta ocasión lo hago para que veamos de qué manera abordan ese desafío. Allí, en los últimos años, han tenido que aumentar en número de bulbos en un 30 por ciento y modificar su esquema de plantación, incorporando diferentes bulbos de floración temprana y floración tardía que aseguraren una floración continuada durante el periodo en el que permanece abierto el parque.





El director de Keukenhoff, Bart Siemerink, ha comentado en una rueda de prensa que en los últimos años ha sido necesario plantar más bulbos para anticipar los picos y valles erráticos de temperatura en el invierno. Estos días, por ejemplo, la temperatura en el exterior era alta y las hojas de algunos bulbos ya asomaban por encima del suelo. En definitiva, que es todo un reto conseguir sortear los cambios caprichosos del clima invernal y han tenido que jugar al despiste plantando en algunas zonas bulbos en capas (lasaña de bulbos) intercalando los bulbos de floración temprana con los de floración tardía, algo que de lo que todos podemos tomar nota, a pequeña escala, por supuesto.


Plantar bulbos en capas

Desde principios de octubre hasta finales de diciembre, cuarenta empleados trabajan a tiempo completo colocando a mano los bulbos en el suelo uno por uno. Puesto que un bulbo florece durante aproximadamente una semana y media, en los campos se plantan varias capas de bulbos una debajo de la otra, de modo que la capa más profunda de bulbos aparece cuando el grupo superior ha terminado de florecer.







Combinar bulbos de floración temprana y tardía

Las temperaturas son cada vez más impredecibles y son conscientes de que es muy posible que todavía ocurra un período frío en febrero o principios de marzo, dice Siemerink. En este caso, se intenta compensar con la plantación adicional de algunos crocos (Crocus) de floración temprana y capaces de resistir el frío.

Por el contrario, si se presenta un mes de febrero cálido, esos crocos anticiparían su floración, lo que significa que cuando se abre el parque ya han terminado de florecer. Para adaptarse a esa circunstancia, también se plantan crocos de floración tardía, garantizando con ello que habrá flores cuando se abre el parque al público.




También han optado por más bulbos que no florecen hasta mayo, para mantener el esplendor del parque en las últimas semanas de los dos meses que permanece abierto al público, especialmente los bulbos de tulipanes, el mayor reclamo, de los que se plantan cada año cientos de variedades diferentes de al menos 800 especies.






Modificar el periodo de apertura

Para sortear estas dificultadas, el periodo de apertura del Keukenhof también se ha modificado ligeramente en los últimos años. Este año, por ejemplo, el parque cerrará el 10 de mayo, una semana antes que en 2019. Sin embargo, tienen poco margen de maniobra en este sentido porque tienen fijar los días de apertura con aproximadamente dos años de antelación para las agencias de viajes, puesto que los visitantes, que proceden de diferentes lugares del mundo, necesitan planificar sus viajes con tiempo.

Todo sea por garantizar que el millón y medio de visitantes que suelen acudir a Keukenhof cada año, puedan disfrutar también esta primavera de campos floridos (y coloridos). El tema de Keukenhof 2020 es Colores del Mundo (ver más aquí) y podrá visitarse entre el 21 de marzo y el 10 de mayo.





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