Invernaderos de cristal y sus plantas cautivas

Instalación floral de invernadero con especies de Pelargonium en Harrogate Spring Flower Show 2019 | Karl Gercens


Desde pequeñas estructuras de vidrio que se encuentran en algunos jardines privados, hasta la Temperate House de Kew Gardens, el invernadero más grande del mundo, nadie escapa a la magia de esos edificios construidos en cristal y diseñados para la protección contra el frío o el calor excesivos de plantas delicadas, normalmente exóticas, o que se cultivan fuera de temporada. Las plantas que hay en el interior de esos invernaderos de cristal están confinadas, cautivas, pero todo hace pensar que es por su bien.


Con diferentes estructuras, usos y nombres -invernadero, invernáculo, casa de invierno, casa alpina, estufa fría, orangerie- todos aprovechan el efecto producido por la radiación solar para cultivar o conservar en su interior plantas, ornamentales y útiles, que requieren unas condiciones climáticas reguladas. 


Colección de cóleos en el invernadero victoriano del Jardín Botánico de Belfast | Karl Gercens 


La foto de portada no es un invernadero de cristal, sino un montaje instalado durante la celebración del Harrogate Flower Show el año pasado, un festival que celebra anualmente la Sociedad Hortícola del Norte de Inglaterra en North Yorkshire, y que, lógicamente, también ha tenido que ser cancelado este año debido a la emergencia nacional por el coronavirus. 

Sin embargo, a pesar de ser solo una instalación floral, la he seleccionado como portada porque me ha parecido que la imagen representa a la perfección lo que hoy quería transmitir. Una especie de gesto solidario de las plantas que a veces "confinamos" en los invernaderos "por su bien". Plantas que presentan su mejor cara, incluso en cautiverio, y que hoy nos pueden servir para distraer la mente y mirar la vida con algo más optimismo.



Los orígenes del invernadero

Los historiadores sitúan las raíces antiguas del invernadero en la época del Imperio Romano. En el siglo XIII también se lograron avances significativos en el desarrollo de invernaderos en Italia, donde albergaban plantas tropicales y hierbas de todo el mundo que servían para la investigación médica. Fueron sucediéndose los avances en diferentes países. En Corea llegaron a construir invernaderos con temperatura controlada con calefacción por suelo radiante a través de carbón vegetal.

A lo largo del siglo XVI comenzaron a construirse los primeros invernaderos activos en los Países Bajos e Inglaterra, que a menudo servían para albergar cítricos importados de España. Eran refugios de ladrillo o madera, con una proporción normal de espacio en las ventanas, y algunos medios de calefacción.



Beaulieu House, Garden and Car Museum, Drogheda | Karls Gercens


La experimentación con el diseño de invernaderos continuó durante el siglo XVII en Europa, en gran parte gracias a que la tecnología produjo mejores vidrios y las técnicas de construcción mejoraron. Precisamente en esa época se construyó el invernadero en el Palacio de Versalles, con 150 metros de largo, 13 metros de ancho y 14 metros de alto.


La época dorada del invernadero

Pero la época dorada del invernadero hay que situarla en Inglaterra durante la era victoriana. A mediados del siglo XIX, el invernadero ya no era solo un refugio, sino que se había convertido en un edificio con un ambiente controlado, donde se creaban “climas artificiales” para proteger y propagar plantas exóticas de todo el mundo. 

Se construyeron los invernaderos más grandes concebidos hasta la fecha, y la clase adinerada y los aspirantes a botánicos competían por construir los edificios más elaborados. The Crystal Palace en Londres, una auténtica obra de ingeniería construida por Joseph Paxton; Crystal Palace de Nueva York o los Invernaderos de Laeken en Bélgica, son algunos ejemplos.  


Palm Pavilion en Invernaderos Reales de Laeken | Flickr


Invernaderos Reales de Laeken | Flickr

Invernaderos Reales de Laeken | Flickr


Se fue extendiendo la moda, una moda, por cierto, solo al alcance de los más privilegiados, y puede decirse que en el siglo XIX, los cazadores de plantas, coleccionistas de plantas, clases adineradas e invernaderos victorianos iban de la mano. Pero la Revolución Industrial hizo que el precio del vidrio cayera drásticamente y, además, se abolieron los impuestos al vidrio y las ventanas, lo que contribuyó a popularizar el uso de los invernaderos de cristal, al ser más asequibles para un mayor porcentaje de la población.


Invernaderos con encanto y plantas cautivas


Nuestro recorrido hoy será por invernaderos de cristal, con solera o más modernos, en los que, independiente de la belleza y encanto de esas estructuras, es más que probable que nuestra vista se escape hacia las plantas que albergan. Plantas verdes o plantas con flor que se encuentran confinadas, a veces para protegerlas de un clima hostil que nada tiene que ver con el de su hábitat natural, otras porque necesitan ayuda para germinar o enraizar y convertirse en planta joven y fuerte, que crecerá después en un jardín. Plantas cautivas, al fin y al cabo, que prosperan en una encantadora jaula de oro.


Invernadero en Wave Hill Garden, NY | Karl Gercens

Invernadero con Salvia gregii (flor roja, rosa, magenta y lavanda) en Millerton NY | Karl Gercens

Invernadero con azucenas (Lilium) en Donegal Garden Society, Irlanda | Karl Gercens

Piscina en la Orangerie en Belton House, Lincolnshire, Inglaterra | Karl Gercens
Invernadero con pelargonios y plantas suculentas en Patthana Garden, Irlanda

Invernadero en Malleni Garden, Escocia | Karl Gercens

Invernadero con bromelias y plantas suculentas en Kinwood Center Garden, Ohio, EEUU | Karl Gercens

Invernadero victoriano con plantas anuales en Drumlanrig Castle & Country Estate, Escocia | Karl Gerdens
Invernadero victorino (y Melianthus) en los Jardines Botánicos Nacionales de Irlanda | Karl Gercens

Invernadero con plantas suculentas en macetas de barro en Babylonstoren, Sudáfrica | Karl Gercens

Plantas en maceta de barro en el Wooden Glasshouse de Beaulieu House, Garden and Car Museum, Drogheda | Karls Gercens

Helechos arborescentes en el interior del invernadero de Hortus Botanicus, Ámsterdam | Karl Gercens

Invernadero del restaurante de Babylonstoren, Sudáfrica | Karl Gercens
Una de las tres casas de la uva (Grape Houses) construida en 1808 en los Invernaderos de Lyman Estate, Waltham, Massachusetts, EEUU | Karl Gercens

Orangerie en Mapperton House and Garden, Dorset, Inglaterra | Karl Gercens

Invernadero en Stonecrop Gardens, Cold Spring, NY, EEUU | Karl Gercens

invernadero Castle Ashby, Northamptonshire, Inglaterra | Karl Gercens
Invernadero en Farifield, Connecticut, EEUU | Karl Gercens

Invernadero en jardín privado de Saratoga, NY, EEUU | Karl Gercens

RHS Wisley Glasshouse, Surrey, Inglaterra | Fernando Ruz





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