Una pradera muy florida y urbana

Praderas de flores en el jardín de la ermita de La Pobla de Vallbona, Valencia


La naturaleza se abre paso poco a poco en la mayoría de las ciudades y municipios de la Comunidad Valenciana, y la causa no ha sido únicamente el confinamiento y la consiguiente “invasión verde”, sino también una serie de proyectos de infraestructura verde que contemplan la creación y recreación de hábitats naturales y saludables en entornos urbanos. Jardines en azoteas, alcorques vacíos replantados, así como el fomento de la agricultura ecológica y los huertos urbanos son algunas de las acciones que tienen como fin ultimo favorecer la biodiversidad y combatir el cambio climático, al tiempo que se mejora la calidad de vida en las ciudades. 

Al hilo de esa tendencia en la jardinería pública, hoy quería mostraros las praderas floridas que se han creado este año en el municipio valenciano de La Pobla de Vallbona, dentro de una zona ajardinada que forma parte de un proyecto urbanístico ejecutado recientemente y que incluye la creación de un nuevo paseo y carril bici.


Praderas de flores anuales, bienales y perennes de diferentes colores

Praderas de flores silvestres

Praderas floridas flores silvestres


Las praderas floridas son ya espectaculares en su hábitat natural. Todo un regalo para los sentidos. Cuando esos prados de herbáceas anuales y/o perennes se recrean en un entorno urbano, la magia asoma y, en muchos casos, la sorpresa también. Son espacios verdes con un aspecto aparentemente natural, capaces de llevarnos al campo sin salir de la ciudad, con todos los beneficios que ello conlleva; y de recibir la visita de numerosos insectos polinizadores que acuden atraídos por sus flores.


Papaver nudicaule (Amapola de Islandia)

Papaver nudicaule (Amapola de Islandia)



El aspecto natural, y aparentemente algo caótico, que suelen presentar no significa que se trate de siembras o plantaciones que no requieren ninguna atención. Necesitan riego regular y alguna intervención para su mantenimiento. Es decir, tienen un coste, pero también muchos beneficios, porque incrementan la biodiversidad urbana y devuelven a los ciudadanos la naturaleza perdida tras siglos de agricultura intensiva.

Las imágenes que comparto aquí las realicé en el mes de mayo y corresponden al jardín de la ermita de San Sebastián de La Pobla de Vallbona. Junto a una pradera convencional a base de Lolium perenne (40%), Festuca arundinacea (45%) y Cyodon dactylon (15%), se creó una pradera florida repartida en dos zonas: una en el talud de subida a la ermita y otra en un pequeño talud.


Praderas floridas


En ambas praderas floridas se sembraron combinaciones de semillas de flores anuales, bienales y perennes.




Flores anuales y bienales enanas

Anchusa capensis, Calendula officinalis, Callistephus chinensis, Centaurea cyanus, Cheiranthus allioni, Cynoglossum amabile, Dianthus deltoides, Eschscholzia californica, Godetia grandiflora, Iberis umbellata, Linaria maroccana, Lobularia maritima, Malcomia maritima, Nemophila mix, Reseda odorata, Saponaria ocymoides, Silene armeria, Tagetes patula.


Godetia grandiflora

Centaurea cyanus

Eschscholzia californica (Amapola de California) y Centaurea cyanus (Ciano)


Flores anuales y bienales medianas

Antirrhinum majus, Calendula officinalis, Callistephus chinensis, Centaurea cyanus, Cheiranthus cheiri, Coreopsis tinctoria, Cosmos bipinnatus, Cynoglossum amabile, Dianthus barbatus, Dimorphoteca sinuata, Gilia capitata, Gypsophila elegans, Iberis amara, Linum grandiflorum, Nigella damascena, Papaver rhoeas, Papaver nudicaule, Phacelia tanacetifolia, Reseda odorata, Rudbeckia hirta, Tagete patuala, Zinnia haageana.


Rudbeckia hirta

Linum grandiflorum

Papaver rhoeas

Iberis amara

Coreopsis tinctoria




Flores perennes medianas

Alyssum saxatile, Arabis caucasica, Aster alpinus, Aubrietia hybrida, Bellis perennis, Campanula carpatica, Cerastium tomentosum, Cheiranthus allionii, Cheiranthus cheiri, Chysanthemum maximun, Coreopsis tinctoria, Dianthus deltoides, Gypsophila repens, Helianthemum mutabile, Myosotis sylvatica, Nepeta mussinii, Sanguisorba minor, Saponaria ocymoides, Thymus serpyllum, Thymus vulgaris, Viola cornuta.


Las praderas se sembraron a mediados de enero de este año, pero tuvieron que volver a sembrar después de la DANA (depresión aislada en niveles altos), ya que las lluvias torrenciales lavaron toda la semilla. 



No he tenido ocasión de verlas hasta finales de la primavera (las fotos son del 3 de junio), por lo que me he perdido el pico fuerte de floración de muchas anuales. Lo que sí he podido comprobar después, tal y como muestran las fotografías, es que avanzaron con diligencia, con una paleta en la que en ese momento destacaban las flores de Coreopsis tinctoria y de Centaurea cyanus en diferentes colores. Muchas flores de otras especies ya estaban algo pasadas, pero el aspecto general de las praderas era muy atractivo, llamando la atención incluso cuando se circula en coche. Para conocer el aspecto que ofrecen las flores de las especies vivaces habrá que esperar un año.


Riego y mantenimiento

El sistema de riego en estas praderas es por aspersión. Utilizan difusores con boquilla tipo MP-rotator y altura de emergencia de 20 cm para superar la altura de la pradera.

La frecuencia de riego es menor que en la pradera convencional, siendo uno o dos días a la semana en invierno, primavera y otoño; y tres días a la semana en verano. La duración de riego es de 60 o 90 minutos, en este caso mayor que en la pradera convencional, ya que lo que se pretende es imitar un riego por superficie o a manta.

La siega de la pradera en realidad consiste en un desbroce a una altura de 20 cm y se hace una o dos veces al año, con el fin de que las especies establecidas completen su ciclo y generen semillas que hagan brotar nuevos ejemplares.

Intentaré hacer un seguimiento para comprobar como evolucionan. Mientras tanto, quiero agradecer a Israel Sanchez Braceli, de Centre Verd, su amabilidad al facilitarme información sobre estas praderas tan floridas y urbanas, que ejecutaron para el proyecto de Rafael Martínez Aleixandre, Ingeniero de Caminos del Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona. 











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