Jardín de flores en The Lost Gardens of Heligan

Dalias en el Jardín de Flores. The Lost Gardens of Heligan


Hace casi nueve años hablé de The Lost Gardens of Heligan, unos jardines perdidos en Cornualles, que fueron felizmente encontrados y restaurados para convertirse en un gran espacio lleno de nostalgia, romanticismo y aventura. Hoy quería recordar esos mágicos jardines y he pensado que no sería mala idea dejarnos caer por su jardín de flores, un jardín amurallado donde estos días de finales del verano y principios de otoño algunas plantas están ofreciendo generosamente el color de sus flores. 

Heligan, un verdadero jardín secreto que se perdió durante décadas, fue residencia de la familia Tremayne durante más de 400 años y está considerada una de las fincas más misteriosas de Inglaterra. 

A finales del siglo diecinueve sus decenas de hectáreas se encontraban en pleno esplendor, pero, pocos años después, las zarzas y la hiedra colocaron un velo verde sobre la que ahora es su ‘Bella Durmiente’. Después de décadas de abandono, el devastador huracán de 1990 podría haber condenado a los Jardines Perdidos de Heligan a no ser más que una nota a pie de página en la historia de Cornwall.

Sin embargo, no fue así. El hallazgo de una pequeña estancia, enterrada bajo los escombros, en un rincón de uno de los jardines, iba a descubrir el secreto de su decadencia. Un lema grabado con lápiz en las paredes de piedra caliza apenas legible decía ‘No venga aquí para dormir o reposar’ con los nombres de las personas que trabajaban allí y una fecha: agosto de 1914.

Detrás de ese hallazgo había una historia que, por primera vez, no hablaba de caballeros y damas, sino de gente común que había transformado esos jardines en un lugar mágico antes de partir para luchar en la Primera Guerra Mundial. Y un jardín, que décadas después ha renacido para rendir homenaje a esos jardines que una vez fueron gloriosos y que ahora son el resultado de la restauración de jardines más grande de Europa. Ver más en: Los jardines perdidos de Heligan.


Jardines Productivos



Uno de los espacios que integran The Lost Gardens of Heligan son los Jardines Productivos, herencia de las prácticas hortícolas de sus predecesores victorianos, donde se cultivan todo el año más de 300 variedades de frutas, verduras, hortalizas y hierbas bajo la supervisión de Katie Kingett. 

Vista aérea del los Jardines Productivos

Los jardines productivos están formados por una serie de jardines amurallados y un buen número de invernaderos donde se cultivan variedades de frutas con valor patrimonial. En las parcelas, que miden 14 por 30 metros, se realizan rotaciones de 6 cultivos, que son principalmente variedades de frutas y verduras tradicionales. 

Katie Kingett, supervisora de los jardines productivos


Estos jardines son atendidos por nueve jardineros y dos voluntarios. La magia de Heligan viene en parte dada por el hecho de que las técnicas hortícolas y la selección de cultivos están en sintonía con las costumbres victorianas por las que se rigieron esos jardines en su época. De hecho, los jardineros utilizan herramientas de mano y métodos de jardinería tradicionales que replican los utilizados por los jardineros que trabajaron allí en su día, como la doble excavación. 

Jardín de Flores en Heligan

Dentro de ese espacio, como suele suceder con todos los llamados jardines de la cocina o jardines comestibles, hay un área dedicada también al cultivo de flores. En este caso, es un jardín amurallado que se llena de color estos días gracias a las flores de dalias, zinnias y otras plantas de flor que tienen su pico de floración a finales del verano y principios del otoño.

Jardín de Flores



El plato fuerte del jardín de flores lo brindan las 800 dalias que han sido plantadas por la Sociedad de la Dahlia de Cornualles (The Cornish Dahlia Societies). Son dalias de diferentes variedades y diferentes clasificaciones según la forma de la flor, incluyendo flores tipo pompón, peonía, decorativa u orquídea, entre otras. 

Acceso al Jardín de Flores en Heligan

Junto a las dalias, también emergen esos días otras especies de plantas de flor, anuales y vivaces, entre las que se encuentran algunas variedades de Zinnia, Anemone japonica, Rudbeckia y Helenium.

Muchas de las flores cultivadas en Heligan se utilizan como flor de corte en algunos interiores de los edificios de trabajo, como el pequeño arreglo con dalias que se muestra en la foto realizada en la oficina del jardinero jefe.

Dalias

Dalia

Anemone japonica

Dalias

Helenium y Rudbeckia

Rudbeckia fulgida

Zinnia




fotoS e informacion | the lost gardens of heligan


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