El mundo exótico de las Tillandsias | El Blog de La Tabla

18 septiembre 2014

El mundo exótico de las Tillandsias




¿Y tú de qué piensas vivir, del aire? Una frase casi tan popular como empiezan a serlo ellas, las “hijas del aire”: las Tillandsias.


Plantas con apariencia peculiar y que no necesitan más que el aire y humedad ambiental para vivir o un ligero rociado de agua tibia cuando la humedad es escasa.  En los tiempos que corren no es de extrañar que esa popularidad, además, vaya en aumento.  

En estado silvestre se encuentran en los desiertos, bosques y montañas de Centroamérica, Sudamérica, México y en el sur de EE. UU. en Norteamérica. Las que podemos encontrar en el mercado se pueden presentar en platos o cestas, colgadas y en creativas composiciones.

El género Tillandsia lo forma el grupo más amplio dentro de la familia de las Bromelias (Bromeliaceae), con especies exóticas de gran belleza y un amplio abanico de posibilidades, desde Tillandsias más pequeñas de color gris plateado a especies de gran tamaño y de color verde.


Lógicamente, cuanto más alta es la temperatura y la intensidad de la luz, más agua necesitan todas, pero las Tillandsias grises (hasta casi blancas) soportan mejor el ambiente seco y crecen mejor a pleno sol. Sin embargo, las Tillandsias verdes (hasta casi grises) requieren algo más de humedad ambiental y prefieren estar en semisombra. Entre ambas (gris y verde) hay una transición con amplia gama de variedades, cuyos requerimientos irán en función de este factor diferenciador. Ambos grupos tiene raíces poco profundas que no necesitan suelo y se pueden situar sobre madera y  piedra, donde se fijan cuando comienzan a echar raíces sobre éstos.  

El tercer grupo lo forman las Tillandsias verdes con depósito, que requieren un ambiente mucho más húmedo y mucha menos luz. Se deben regar en el centro y sembrarse en un sustrato fibroso que permita una buena aireación de las raíces.

Las especies que crecen sobre las ramas de otras plantas, se sujetan con las raíces, que solo cumplen esa misión, para tener un punto de apoyo y encontrar una posición favorable que les permita recibir los rayos de sol. Pero las Tillandsias son epífitas y, por lo tanto, no viven de las plantas en las que se alojan, sino de la humedad y nutrientes del aire y la lluvia. Por lo tanto, no requieren ningún tipo de fertilizante para su mantenimiento y el crecimiento se produce cuando la temperatura oscila entre los 18º y 32º, tolerando tanto el calor extremo como el frio.


Todo un mundo por descubrir que hacen que en mi lista de deseos haya incluido un libro (inglés) que está a punto de salir a la venta (30 septiembre) y que promete ser todo un manual para conocer sus cuidados y descubrir todas las posibilidades de este género tan extraordinario. Su título es Air Plants: The Curious World of Tillandsias.











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