Mosaicos, luz y color en la Alhambra

Ejemplos de vidriado cerámico en la Alhambra | © Patrotanato de Alhambra


La Alhambra en blanco, completamente encalada, símbolo del poder y señal de buen augurio en el islam. Ese era el color original de la construcción nazarí, enrojecida por el tiempo.  Aunque también hay quien mantiene que la Alhambra es naranja, además un naranja muy puro, con un 50% de croma.


No cabe duda de que, independientemente de las veces que se haya visitado, a la Alhambra siempre hay que volver. Siempre hay algo esperando ser descubierto y probablemente nunca salgamos de allí con las manos vacías.

Hoy he viajado virtualmente hasta el Conjunto Monumental en busca de color y ha sido realmente gratificante llenar de luz un día gris, de esos días plomizos y calurosos de Agosto que no dan tregua. 


Zócalo en la Sala de las Dos Hermanas, Alhambra | © Patronato de la Alhambra


Me he detenido en la gama cromática de los azulejos que cubren paredes y suelos de la Alhambra, y que ayudan a organizar su espacio. Son azules y verdes con su amplio surtido de matices, incluso en un mismo panel del zócalo cerámico. La combinación de verde, azul y naranja, unidos al blanco y al negro, se repite en los zócalos de cerámica esmaltada con insistencia, y bajo ciertas pautas. En ellos se crean simetrías y giros que constituyen representaciones abstractas, puesto que a los artistas musulmanes les estaba totalmente prohibido representar seres vivientes.

Esos dibujos han sido objeto de numerosos estudios e, incluso, se ha considerado que cada uno de los mosaicos podría formar parte de un tratado de geometría. Realmente fascinante aprender a traducir su significado. Hasta las matemáticas intervienen directamente en su creación.


Azulejos en la Alhambra | © Patronato de la Alhambra


Al parecer, los artesanos islámicos medievales trataron de hallar lo que para otras civilizaciones se ha llamado la "cifra áurea", para lo cual utilizaban dos elementos geométricos básicos, el círculo y el cuadrado, con los cuales y a partir de su carácter simple, llegaron a desarrollar verdaderas composiciones matemáticas. El motivo decorativo se crea de la siguiente manera: en el interior o en el exterior de un círculo se traza un cuadrado que, girado sobre sí mismo, da lugar a una estrella, que se denomina sino, cuyo número de puntas es variable -seis, ocho, doce, etc.-y que será la base o el punto de partida de todo el desarrollo decorativo posterior.


Mirador de  Lindaraja en la Alhambra | © Patrona de la Alhambra

Vidriado cerámico en el Mirador de  Lindaraja en la Alhambra | © Patrona de la Alhambra


He estado de nuevo en la Alhambra y no vengo con las manos vacías, sino llenas de color, ese color que hace visible la luz. Ahora, hasta la noche está más estrellada y la brisa comienza a dar un respiro. Sin ninguna duda, volveré a visitarla. Os dejo con estas imágenes, que espero os llenen de luz también a vosotros, y un vídeo muy interesante sobre los colores de la Alhambra. Feliz fin de semana.


Vidriado cerámico en zócalos de la Alhambra | © Patronato de la Alhambra





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