Lotusland, un jardín extravagante como su creadora

Aloe Garden Pond en Lotusland (marzo 2019) •• Karl Gercens


Cuando las puertas de Ganna Walska Lotusland en Santa Bárbara se abren, entras en un mundo de jardines como nunca antes habías visto. Su esplendor botánico hace suponer que el único jardín al sur de California que puede competir con él es el de Huntington Library en San Marino. Eso es lo que indica Donald Olson al hablar de Lotusland en su libro-guía The California Garden Tour, donde el autor recorre los 50 mejores jardines para visitar en el estado de California.


Lotusland es un emblemático jardín botánico ubicado en Montecito, California, y el hogar de unas 3.500 plantas exóticas de todo el mundo dispuestas en 25 jardines, cada uno con un diseño distintivo. Todo, ubicado en un entorno idílico en las estribaciones de Santa Bárbara.


Taxodium mucronatum, Tillandsia usneoides (musgo español) y otras bromelias. Lotusland (2019)  K. Gercens


Los jardines fueron creados por la cantante de ópera polaca Madame Ganna Walska, en la que fue su mansión desde 1941 hasta su muerte en 1984.

En la finca se conserva un paraíso botánico muy peculiar, con colecciones extraordinarias que incluyen cídadas raras, cactus, palmeras y euforbias. En los jardines adicionales crecen helechos, aloes, lotos, nenúfares, bromelias y un jardín de cactus con más de 300 especies.


© Ganna Walska Lotusland

Ganna Walksa en el jardín a finales de 1950 •• Ganna Walska Lotusland
Ganna Walska frente a su casa •• Ganna Walska Lotusland

Si revisamos la historia de este jardín, podemos descubrir que Lotusland ha tenido varios nombres durante el siglo pasado. Su primer nombre, Tanglewood, fue otorgado en 1882 por Ralph Stevens, quien estableció la finca de 15 hectáreas como hogar y vivero de exhibición. Varias de las palmeras plantadas durante la era Tanglewood prosperan en el jardín hasta el día de hoy.

En 1916, los nuevos propietarios, el matrimonio Erastus Palmer Gavit, rebautizaron la propiedad con el nombre de Costa Linda. 


Ganna Walska Lotusland


Ganna Walska compró Costa Linda en 1941 y cambió su nombre por Tebetland, un nombre que poco o nada tenía que ver con el jardín o su entorno, pero sí con los deseos de su sexto marido. Según cuenta Donald Olson en su libro, se trataba de un yogui (eso decía) calculador, veinte años menor que ella, que quería crear un retiro espiritual para los monjes tibetanos (y un buen hogar para él). Pero el plan fracasó porque, cuando el yogui intentó divorciarse de ella y reclamar una pensión alimenticia, ella le dio con la puerta en las narices, algo que podía permitirse puesto que tenía un acuerdo prematrimonial que protegía su patrimonio. Fue entonces cuando decidió cambiar el nombre a la propiedad y eligió Lotusland, en honor al loto sagrado o loto indio (Nelumbo nucifera).


Loto sagrado (Nelumbo nucifera) en Lotusgarden •• Ganna Walska Lotusland


Y ya que estamos con chismes, también es interesante saber, para la construcción del jardín, Ganna Walska consultó a los mejores diseñadores de jardines que pudo encontrar. También contó con Ralph Stevens, hijo del primer propietario y el Superintendente de Parques de Santa Bárbara, que trabajó en proyectos de jardinería en Lotusland. 

Lo cierto es que de vez en cuando intervenía y adaptaba los jardines con el fin de que se ajustaran a sus deseos y fantasías, casi siempre en contra de los consejos de los diseñadores.


Blue Garden (Agave, Cedrus, Brahea, Festuca y Senecio) en Lotusgarden (marzo 2019) ••  Karl Gercens


Desoyó las recomendaciones del arquitecto paisajista estadounidense Lockwood de Forest sobre una paleta de plantación más convencional y discutía continuamente con su director de jardín Charles Glass. Parece ser que son innumerables las historias acerca de su tendencia a mover las plantas de un lugar a otro para lograr el efecto deseado.

Dicho esto, no se podrá negar que los jardines reflejan una buena parte de su personalidad y, también, de su trabajo disciplinado, como lo era cuando estudiaba cuidadosamente sus papeles operísticos antes de aparecer en el escenario. Fruto de esa disciplina surge su minuciosa tarea de recortar artículos y fotos para muchos proyectos propuestos. De hecho, el jardín japonés, el jardín topiario y el reloj floral de casi 8 metros plantado con suculentas son proyectos que se fraguaron a través de ese proceso.


Reloj floral con suculentas y jardín topiario al fondo (marzo 2019) •• Karl Gercens


Cuando falleció Gana Walska en 1984, Lotusland paso a manos de Ganna Walska Lotusland Foundation y en 1993 el jardín abre sus puertas al público. A pesar de que existe un compromiso firme de preservar el diseño, así como las plantaciones de Ganna Walska y de sus anteriores propietarios, lo cierto es que se ha producido un importante cambio en su forma de enfocar la horticultura hacia prácticas orgánicas y ecológicas.

Esos cambios van dirigidos a mejorar la salud del suelo y las plantas, así como mantener la buena presencia de las plantas grandes (a veces viejas y en declive) y los esquemas de siembra. El personal de horticultura ha investigado las soluciones para el control de plagas y enfermedades y todos los materiales que se usan en el jardín están certificados con base orgánica. 

Además, se ha establecido un programa docente que persigue añadir valor educativo a las colecciones.


Jardín de cactus en Lotusgarden (marzo 2019) •• Karl Gercens


Aunque es un jardín público, para visitarlo es necesario reservar con anticipación, puesto que solo se permiten 13.500 visitas por año. De acuerdo con lo que opinan quienes lo han conocido, merece la pena tanto esfuerzo, porque visitar Lotusland es una experiencia inolvidable, donde los visitantes son seducidos por la exuberancia de las plantaciones en masa de plantas espectaculares, la yuxtaposición de lo común con lo exótico, los contrastes inesperados al transitar de un jardín a otro, y el uso de formas y colores de plantas en lugar de exhibiciones florales llamativas.

Eso es lo que opina Virginia Hayes, curadora de la colección de plantas (Living Collection) en Lotusland, donde es responsable de mantener los registros de las extensas colecciones de plantas de ese jardín que, según ella, tiene un carácter complejo y fantasía caprichosa, y es un extraordinario logro hortícola. Un jardín extravagante, como su creadora, creo yo.


Euphorbias en Lotusland •• Ganna Walska Lotusland

Encephlartos woodii en Lotusland (marzo 2019) •• Karl Gercens

Jardín japones en Lotusland (marzo 2019) •• Karl Gercens

Pérgola con limones en Lotusland (marzo 2019) •• Karl Gercens

Lotus Pond •• Ganna Walska Lotusland

Helechos arbóreos (Sphaeropteris cooperi) en Lotusland •• Ganna Walska Lotusland

Puya alpestris •• Ganna Walska Lotusland
Tillandsia usneoides (musgo español) •• Ganna Walska Lotusland

Cactus y bromelias en Lotusland •• Ganna Walska Lotusland


Lotusland desde lo alto de un árbol •• Ganna Walska Lotusland


fotoS E INFORMACIÓN | Ganna Walska Lotusland Y KARL GERCENS 


PUEDE INTERESARTE

EXPLORA MÁS SOBRE ESTE TEMA