Le Jardin des Songes en Alsacia, una casa de campo para soñar | El Blog de La Tabla

04 julio 2016

Le Jardin des Songes en Alsacia, una casa de campo para soñar


Le jardin des Songes, Alsacia, Francia


“De niños teníamos un sueño, casados lo hemos realizado”. Su sueño, el jardín, no solo lo han realizado, sino que, además, han proyectado en él todo su anhelo y entusiasmo, dando como resultado un espectacular jardín de jardines, fruto de 28 adquisiciones sucesivas a lo largo de 35 años.



Le jardin des Songes (el jardín de los sueños) ahora es un lugar donde parar, reponer energías, refugiarse. Así lo presentan y así parece ser.  Lily y Pierre Martin tenían un sueño de niños, ahora tienen un hermoso jardín y, recientemente han incorporado La Demoiselle, una casa de campo privada que dispone de alojamiento para dos personas. La casa se construyó entre 2002 y 2004 y todos los detalles están elegidos con cuidado para asegurar el ambiente cálido que se pretende.



Le jardin des Songes |Recordando el Mediterráneo
Su objetivo era crear un espacio tranquilo y sereno que les permitiría recordar momentos felices experimentados durante sus viajes a países mediterráneos o a través de la lectura de libros de jardinería. En todo momento quisieron guiarse por una “pasión razonada”, plantaban lo que deseaban, pero sin perder de vista los aspectos relativos a su mantenimiento. Querer es poder, pero hasta un cierto punto.


Verde, muy verde entorno | Valle de La Largue
El jardín está situado a 375 metros de altitud en el corazón verde de un pequeño pueblo situado en el Valle de la Largue, una parte salvaje y pintoresca del Sundgau, región natural o país tradicional de Francia en el sur de la región de Alsacia. En las laderas de los montes del Jura, la presencia de innumerables manantiales en sus cerros favorece la formación de estanques que atraen multitud de carpas.


Sucesión de ambientes | Topiaria, naturaleza, manantiales 
Con una superficie de 1,5 hectáreas, el jardín es una sucesión de ambientes y paisajes que despiertan los sentidos, evocan emociones y reflejan las estaciones del año

Como comenté al inicio, el jardín actual es el resultado de 28 adquisiciones sucesivas a lo largo de 35 años. Partieron de cero y como si de un rompecabezas se tratara, fueron incorporando elementos, germinando, desarrollando y formando un jardín que ha madurado con una extraordinaria belleza gracias a una mezcla armónica de perseverancia y una buena dosis de destreza por parte de sus propietarios.



Desde la entrada a la casa, el jardín pretende trasladarnos a la Toscana, para lo que han simulado su ambiente con una alternancia de Taxus baccata fastigiata y Buxus recortados entre las paredes secas. 
Más adelante, la naturaleza hace acto de presencia. A la flora nativa le van sucediendo diferentes ambientes, donde no faltarán numerosas variedades de árboles y arbustos, entre los que se encuentra una interesante colección de arces japoneses que los propietarios confiesan haber reunido gracias a su curiosidad inagotable, la misma curiosidad que les ha llevado, supongo, a incorporar de forma magistral las numerosas piezas de ese inmenso puzle:  rosales trepadores, manchas de color de flores de diferentes bulbos y vivaces; estanques y nenúfares, piedras, plantas aromáticas y más, mucho más. 


A ese gran puzle también hay que añadir el estanque de los patos. El gallinero es un espectáculo... está cerca de una alfombra formada por flores de Rosa rugosa, junto a arces japoneses y coronado por rosas "Iceberg"; y, justo enfrente, se encuentran ejemplares de Liquidambar orientalisUlmus "Jacqueline Hillier". 
En el puente "Monet" florecen rosas "Guirlande d'Amour" y "Ghislaine de Féligonde" y desde la terraza de la cabaña de madera -La Demoiselle- construida sobre pilotes, se pueden ver los patos volar de un estanque a otro.
Y no falta un “jardín secreto”, un jardín medieval con abundantes hierbas aromáticas, que además sirve como vivero de esquejes y plantas jóvenes. Las coberturas de Buxus delimitan tres parcelas y en el centro, el delicado tono rosado de la Rosa Raubritter brilla con luz propia.



Los detalles de ese jardín están comentados con gran minuciosidad en su sitio web (francés, inglés y alemán) y las fotos que comparto hoy, cortesía de sus propietarios, nos ayudan a conocer de algún modo el resultado de esos 40 años de trabajo en el jardín. 

No sé si será el jardín de vuestros sueños, pero estaréis de acuerdo conmigo en que es un jardín que invita a soñar. Vamos al sur de Alsacia, volvemos a los jardines de Francia.










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