Patthana Garden: un bello jardín irlandés con mucha vida silvestre



Casi todas las plantas en ese jardín están ahí con el fin de atraer la vida silvestre.  Un jardín pequeño, con una fuerte estructura, gran atención por el detalle y un espacio donde hacer vida al aire libre. Un pequeño paraíso donde, además de sus propietarios, residen innumerables especies silvestres que vuelan, revolotean o corren por el jardín.


Eso es lo que opinan quienes han visitado en alguna ocasión Patthana Garden, un pequeño jardín localizado en Kiltegan, aldea perteneciente al condado de Wicklow en Irlanda. De nuevo, estamos en esa región privilegiada conocida como “El Jardín de Irlanda”.

En 1997, el pintor TJ Maher y Simon Kirby compraron una casa de granito, construida en el siglo XIX para que residieran allí los trabajadores del cercano Humewood Castle. La propiedad, de unos 4.000 m2, incluye la casa y un jardín que era en ese momento una jungla descuidada. Viéndolo, dice Maher, podría decirse que su decisión de comprarla era tan solo fruto de un mero capricho.


Pero, a pesar de que ninguno de los dos era aficionado a la jardinería, Maher tomó las riendas de ese jardín. Comenzó a cultivar un huerto y poco a poco fue construyendo un lugar donde habitan ellos y la naturaleza.

El nombre de Patthana procede de una palabra budista que significa algo así como “ser consciente en el momento”. Se trata de un jardín pequeño situado en diferentes niveles. Incluye un área de patio inferior con un estanque para dar cobijo a la vida silvestre; y un jardín superior con fronteras mixtas de diversas plantas, muchas de ellas inusuales.


Compra, cuida y cultiva muchas plantas que atraen fauna silvestre al jardín


Aunque conservó una pequeña zona de césped en el nivel superior, no dudó en dejar que el trébol y el musgo invadieran la hierba, sirviendo de contexto a las vivaces de flor, su debilidad, y que ahora son uno de los grandes atractivos de ese jardín.


Plantas que regalan frutos y, también, plantas que ofrecen rico néctar, como la equinácea (Echinacea), elegida no tanto por su reputación como planta medicinal, como por su popularidad entre las abejas; así como especies y variedades de Allium, Eupatorium, Sedum, Scabiosa, Verbena, SalviaAster (ahora denominada Symphyotrichum) y la hierba de San Cristóbal (Actaea simplex), entre otras muchas. Entre las gramíneas ornamentales, se siente especialmente satisfecho con el resultado ofrecido por la molinia (Molinia caerulea). La planta silvestre estrella es una especie de la familia Brassicaceae: Cardamine pratensis, una herbácea perenne nativa de Europa y oeste de Asia. Tampoco falta un arbusto cuyas flores adoran las mariposas: Buddleja davidii.


Visto lo visto en estos años, parece que a T.J. Maher no solo le gusta la jardinería, sino que ama las plantas. Las compra, las cuida, las cultiva. Cuanto más vistosas y floridas sean, mejor. Uno de sus viveros de referencia es precisamente el que mostraba hace unos días (ver June Blake’s Garden).

Un largo camino que hizo despertar un gen botánico que, al parecer sí poseía, puesto que fue su abuelo quien le introdujo en las delicias de las dalias y otras plantas de flor. De modo que, experiencia no tenía, pero dotes sí, y solo tuvo que dar rienda suelta a su creatividad. El resultado se llama Patthana, un jardín casi secreto, pequeño y al que cuesta llegar, pero una que una vez descubierto se hace grande.

El jardín está abierto a grupos con cita previa en junio, julio, agosto y septiembre (+353 86 194 4547). Mientras decidimos si podemos o no ir, vamos a ver algunas imágenes, cortesía de Patthana Garden, de ese pequeño oasis, que se ha convertido en hogar para la vida silvestre.




FOTOS: PATTHANA GARDEN