Tresco Abbey Garden. Plantas de clima mediterráneo en un jardín de Inglaterra

Tresco Abbey Gardens. Islas Sorlingas (Isles of Scilly), Sudoeste de Inglaterra • Foto Clive Nichols



Aeonium canariense o Puya alpestris de Chile; Dahlia imperialis de México o Dryandra formosa de Australia. Echium, Watsonia, Arctotis, Gazania, Puya,  Passiflora, Strelitzia reginae y más, muchas más especies exóticas de diferentes zonas de clima mediterráneo crecen en este jardín situado a tan solo 30 kilómetros de Cornualles, en la región Sudoeste de Inglaterra. Pero es que las islas Sorlingas (en inglés Isles of Scilly) son un mundo aparte porque, su clima poco tiene que ver con el del resto del país.


Las islas Sorlingas forman un archipiélago de cinco islas habitadas y muchos otros islotes y rocas (cerca de 140 en total) despoblados. Junto con la bretona isla de Ouessant (en el departamento francés de Finisterre), señalan el confín occidental del canal de la Mancha cuando se abre al océano Atlántico.


Isla de Tresco • Foto Wikipedia



La primavera llega temprano y el invierno apenas existe

A una de esas islas, Tresco, nos trasladamos hoy para visitar Tresco Abbey Garden, un jardín botánico de 25 hectáreas de extensión donde la primavera llega temprano, el otoño se queda más tiempo y el invierno apenas existe.  Es miembro del BGCI, y su código de identificación internacional es TRES.


Isla de Tresco. Jardines y paisaje  • Foto Flickr



En este jardín botánico nos vamos a encontrar plantas que sería imposible cultivar en exterior en jardines británicos y lo que es más sorprendente, muchas de ellas se autosiembran y crecen en otros jardines de la isla. 



Un jardín casi subtropical en Cornualles

Todo eso es posible gracias a un jardín casi subtropical, creado por Augustus Smith, en la década de 1830. En Tresco Abbey Garden las primeras especies se plantaron alrededor de las ruinas de una antigua abadía, St. Nicholas Priory, fundada a principios del siglo XII por monjes benedictinos.  Con el tiempo, en el jardín se fueron introduciendo más especies procedentes de zonas de clima mediterráneo de diferentes partes del mundo, desde de Brasil a Nueva Zelanda y de Birmania a Sudáfrica.

Augustus John Smith (1804 - 1872) fue propietario de las islas Sorlingas durante más de treinta años y, en gran parte, responsable de la economía de las islas tal y como son hoy. Desde 1830 el jardín de Tresco Abbey ha sido desarrollado y mantenido por cinco generaciones de la familia.


Puente azul entrada Tresco Abbey Garden • Foto Flickr



Nada más cruzar el puente azul que da acceso al jardín, resulta evidente que no se trata del típico jardín inglés. Protea, Aloe, Cordyline y Dasylirion, entre otras especies, comienzan a darnos la pista de que nos vamos a encontrar con un jardín subtropical.


Puya alpestris en Tresco Abbey Garden • Foto David L.



A pesar del clima generalmente favorable, ha habido algunos desastres, como las grandes nevadas de 1987 y un huracán en 1990, que produjeron un inmenso daño al jardín.  Pero todo se restauró en su momento, se replantó y planificó de nuevo, aprovechando una extensa red de jardines en todo el país para ayudar a repoblarla. Además, Tresco cuenta con valiosos apoyos, puesto que tiene fuertes vínculos con Kew Gardens, RHS Wisley, The Eden Project y la comunidad botánica global.


El jardín está libre de heladas, pero no del viento


En un artículo que publica la revista The English Garden en su edición de agosto (las fotos de Clive Nichols son espectaculares) he podido leer que, incluso en las orillas bañadas por la Corriente del Golfo (corriente oceánica que desplaza una gran masa de agua cálida procedente del golfo de México y que se dirige al Atlántico Norte), se crea un ambiente libre de heladas que hacen posible que, por ejemplo, el 1 de enero de 2017, al realizar el recuento anual de floración, se encontraron en flor 3.000 plantas exóticas de más de 300 especies. El jardín alberga 6.000 plantas de especies originarias de 80 países, que van desde Brasil hasta Nueva Zelanda y todo está supervisado por Mike Nelhams, junto con su jefe de jardineros Andrew Lawson.


Foto Flickr


También comentan que el viento es el que puede marcar la diferencia en este jardín, especialmente si es viento de sur o suroeste, porque son vientos fuertes que azotan justo la parte central y un lateral del jardín. Sin embargo, el viento del norte, frío y húmedo, no les toca porque la ladera los protege.  Una de las especies exóticas que señalan como más resistentes a los fuertes vientos en los jardines de Tresco es el pohutukawa (Metrosideros excelsa), árbol perennifolio de la familia de los mirtos y una de doce especies de Metrosideros endémicas de Nueva Zelanda.


Foto Flickr


Augustus Smith creó grandes rompevientos alrededor del jardín. Canalizó la climatología a base de recintos amurallados y terrazas talladas en las laderas rocosas orientadas a sur. En la parte superior del jardín, las terrazas más calientes ayudan a adaptarse a las plantas sudafricanas y australianas; las terrazas más bajas proporcionan la humedad que favorece a la flora de Nueva Zelanda y América del Sur.

Un extraordinario jardín subtropical en una isla que regala inviernos suaves, aunque el precio que tienen que pagar es, además de algún que otro huracán, problemas más mundanos como tener que esperar días a que llegue una pieza para reparar el cortacésped, mientras la hierba no deja de crecer. Por lo demás, ahí está, un exótico jardín con pasaporte británico. 


 The Shell House (detalle) • Foto Flickr

The Shell House

Además de la abadía, tiene un interés especial la llamada The Shell House, diseñada y decorada a base de conchas por Lucy Dorrien Smith, esposa de Robert Dorrien Smith. La casa fue construida en 1997, después de la gran tormenta de 1887 que destruyó buena parte del jardín. Lucy se puso en contacto con la artista Blott Kerr-Wilson, especialista en trabajos con conchas de mar, para los que se inspira en la naturaleza matemática de las conchas, su movimiento y color.


El jardín se puede visitar y en su sitio web se encuentran todos los detalles, así como un mapa que permite localizar algunas de las especies exóticas que lo pueblan, así como los puntos de interés del jardín.



Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Protea. Tresco Abbey Gardens • Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr

Foto Flickr