Las plantas olvidadas, una recuperación de los usos tradicionales de nuestras plantas




Un inventario bellamente ilustrado y lleno de curiosidades sobre plantas comestibles, medicinales y decorativas relevantes para el siglo XXI. De este modo, El libro de Las Plantas Olvidadas se convierte en un valioso catálogo que incluye orígenes, parentescos, curiosidades, y usos materiales y simbólicos de 100 especies de plantas.

Aina S. Erice (Palma de Mallorca, 34 años) es la autora de El libro de las Plantas Olvidadas, y se define a sí misma como curiosa compulsiva, bióloga de formación (cursó Biología en la Universitat de les Illes Balears donde también realizó una maestría en Biología de las Plantas en Condiciones Mediterráneas), escritora y creativa de vocación. Yo la defino como una gran divulgadora que, con un característico lenguaje fresco y poético, comparte historias curiosas sobre etnobotánica, es decir, sobre nuestras conexiones culturales con el reino vegetal, porque ella deja claro que no cree en la división entre ciencias y humanidades. Supongo que ese concepto forma la esencia de su gran trabajo como divulgadora, porque Aina, a pesar de su juventud, tiene en su haber una amplia trayectoria que incluye dos libros más, numerosos ensayos, artículos y conferencias.


Aina S. Erice | © Aina S. Erice / Editorial Ariel


No hay que olvidar tampoco la activa labor divulgativa que mantiene en su blog, en su maravilloso pódcast La Senda de las Plantas Perdidas, en su perfil de Instagram (sus historias son geniales) y en Facebook. En todas esas plataformas sus seguidores pasamos a tener la categoría de “vegetófilos”, como le gusta llamar a Aina a aquellas personas que “pertenecen a la tribu que comparten una curiosidad afectuosa hacia las plantas y sus variados papeles en nuestras vidas, tanto materiales (p. ej. plantas que comemos, con que nos hacemos casas, vestidos, medicinas…) como imaginados (p. ej. plantas en el folklore y las religiones, simbología…)”. 

Si tú también estás en esa tribu o crees que podrías sentirte cómodo en ella, sigue leyendo, porque este libro te va a interesar y, con toda probabilidad, te contagiará el sosegado entusiasmo, aderezado con algo de chispa y dulce sentido del humor, con el que suele relatar los contenidos su autora.


¿Qué es eso de las plantas olvidadas?

Por cierto, habrá que saber a qué se refiere Aina con eso de las “plantas olvidadas”. Pues bien, para ella “en términos generales, todas las plantas están bastante olvidadas debido a la llamada ceguera verde, ese fenómeno responsable de que en una imagen rebosante de plantas donde aparece un tigre escondido entre la maleza, nuestro cerebro solo se fije en el tigre (y es igual de válido si hubiera una araña, un gato o una rana: cualquier animal nos vale para ignorar las plantas circundantes).




También reconoce que gracias a ese ahorro cerebral hemos logrado un gran éxito evolutivo, pero que si no equilibramos un poco la balanza esa tendencia nos llevará de cabeza al colapso ambiental. No le falta razón ¿verdad?

Entre todas esas plantas, hay especies que agradecen nuestro olvido, pero Aina destaca un subconjunto de plantas que corren un mayor riesgo de olvido, a las que ella llama “poco aptas al ecosistema supermercado”, un olvido fitocultural al que no puede ponerle cifras exactas, pero sí valorar las consecuencias nefastas que puede llegar a tener ese olvido humano, puesto que “aquello que se olvida deja de verse y, en consecuencia, puede destruirse impunemente”.


Buscando en el vergel de los recuerdos

Como suele suceder con libros de carácter divulgativo, no se trata de leerlo de un tirón como si fuera una novela de misterio. Tampoco es necesario seguir un orden riguroso, porque es básicamente un libro de consulta y de descubrimientos. Pero es inevitable abrirlo por la primera página, leer el prólogo o echar un vistazo el sumario y, antes de que quieras curiosear avanzando en el libro, te encuentras con una sopa de letras en la que Aina nos invita a descubrir 15 plantas olvidadas. Cuando te atascas un poco, piensas, no sé si es que me he hecho mayor o que me hace falta este libro.


La “ceguera verde”

Ese olvido es mayor en las zonas urbanas. Sin embargo, a pesar de la “ceguera verde” que invade las ciudades, Aina quiere ser optimista, aunque lamenta que "muchos niños de ambientes urbanos ven muy poco verde y pueden pasar toda la vida sin ver un bosque o ni siquiera saber que existe". Y tiene razón, ya lo creo, muchos niños y, por desgracia, muchos adultos también. Ayer encontré en mi paseo matutino por el campo a una mujer que me preguntó, señalando con el dedo a unos matorrales, si ahí había romero (para la paella del domingo). Yo, señalando también con el dedo le indiqué, sí, ahí, y allí, y allí… estamos rodeadas de romero. Se lo dije con mucho amor y una gran sonrisa, que conste, y al continuar mi paseo pensé, no debe vivir por aquí, será una invitada que viene de la ciudad y le han pedido que salga a coger una ramita de romero. Toda una aventura para ella, supongo. Algo así me sucedió a mi en su día con las collejas.


Qué nos cuenta Aina en el libro

El libro de Aina es un tesoro donde vamos a conocer datos curiosos de esas plantas que “no vemos” porque no se puede comprar envasadas, enlatadas o no forma parte del huerto clásico. Es un recorrido que nos lleva a una selección de 100 plantas y que hace a través de cuatro espacios que nos devuelven: la memoria de los campos, la memoria de las aguas, la memoria de los bosques y la memoria de las montañas. Puedes descargarte el índice del libro en este enlace.




En cada uno de esos cuatro apartados se incluyen las  plantas propias de ese hábitat, que vienen acompañadas de bellísimas ilustraciones de Montserrat Moreta y su correspondiente ficha, en la que se incluye el nombre común y científico de la planta; una breve, pero completa, descripción botánica; el lugar donde podemos encontrarla; para qué se ha empleado (uso medicinal, aromático, comestible, construcción, tintóreo); algunos secretos y curiosidades; y de qué manera se han relacionado esas plantas con la cultura, es decir, los usos simbólicos atribuidos a ellas. 

En muchos casos, encontramos también recetas detalladas para descubrir los diferentes usos de algunas plantas útiles.





Al final del libro encontramos un interesante glosario de términos botánicos y de términos médicos, un indice de nombres y una guía de usos de las plantas.

El libro es una forma de redescubrir esas plantas y actualizarlas para poder rescatarlas del olvido. Si quieres saber como usábamos y qué pensábamos de esas plantas olvidadas, Aina lo cuenta al detalle con su característico y cálido lenguaje, pero también advierte que no debemos tomar este libro como una especie de “biblia” de todas las plantas que existen, sino “una especie de puerta o indicación a recuperar saberes ancestrales de plantas que están a punto de perderse y que alguien tiene que salvar”. Un buen libro para regalar o regalarte.






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