Les jardins d’Étretat. Un jardín de esculturas con vistas

Esculturas vegetales y esculturas esféricas de Samuel Salcedo


Monet pintó casi todos los rincones de la costa francesa de Normandía. De hecho, siempre se dice que hablar de impresionismo es hablar de Normandía.  Y es que allí nació este movimiento pictórico y, concretamente, en los acantilados de Étretat, Monet pintó medio centenar de lienzos. Ese es el entorno que en el que se encuentra el jardín que visitamos hoy, un lugar donde el arte contemporáneo, la arquitectura y el paisaje interactúan en clave poética.


Monet y los acantilados de Étretat

La pintura “Impresión, sol naciente” (en francés: Impression, soleil levant) del pintor francés Claude Monet fue la que dio su nombre al movimiento impresionista. Se conserva en el Museo Marmottan Monet de París. Pintado aproximadamente en el año 1873, representa el puerto de El Havre, en Normadía, ciudad en la que Monet pasó gran parte de su infancia.


FOTO: Fabio Nodari (National Geographic)


Pero en Étretat, Monet capturó numerosas veces la luz de los acantilados de la costa de la Costa de Alabastro (en francés Côte d'Albâtre), y en su pintura "El acantilado de Étretat: puesta de sol" muestra magistralmente el reflejo de la luz en el agua.  Como todo lo que plasmó en sus cuadros, los pintó al amanecer, a media mañana, a mediodía, por la tarde o en la puesta del sol. Son esas peculiares luces de Normandía, que inspiraron a numerosos artistas que marcaron para siempre la historia del Arte.

Villa Roxelane

Bien. Pues los jardines de Étretat se encuentran en ese lugar mágico que capturó Monet en sus pinturas.  Los acantilados de la Côte d'Albâtre, con el arco natural de la Porte y l’Aiguille, una aguja de 70 metros de alto, se convirtieron en la razón por la que su propietaria, la actriz Madame Thébault, eligió ese terreno virgen en el que plantó su primer árbol en 1903.

En el siglo XX, la elite parisiense solía elegir a Normandía para instalar casas de campo, principalmente por la proximidad de París y del mar, teniendo como modelo, las elegantes villas italianas (mansiones de alto nivel). Etretat fue uno de los destinos preferidos de famosas nobles que se instalaron a la orilla del mar.

En este caso, Madame Thébault (dicen que se inspiró en la pasión de Monet por la jardinería) construyó la villa que llamaría “Roxelane”, al parecer, en honor al papel que le permitió alcanzar éxito en su carrera cinematográfica. Roxelane era la amada esposa del sultán otomano Solimán el Magnífico.

Jardines de Étretat

Pero vamos a dar un salto en el tiempo, para situarnos en 2016, año en el que el paisajista ruso Alexander Grivko y su equipo de Il Nature Landscape Design crearon, en ese mismo lugar, los actuales jardines, con una superficie total es de 1,5 hectáreas: Les Jardins d’Etretat.

Lo cierto es que parece que han llegado a crear un lugar único, donde se integran con armonía el arte contemporáneo, la arquitectura y el paisajismo. El paseo por los jardines dura entre 30 y 45 minutos, tiempo en el que se puede apreciar todos los matices al tiempo que se disfruta de la extraordinaria vista de los acantilados de Étretat.



El jardín se ha dividido en varios espacios diferenciados. Los árboles, arbustos y plantas que había plantado en ese terreno Madame Thébault se han conservado.  El plato fuerte lo ofrecen las esculturas vegetales, como las creadas a base de Ilex aquifolium, Osmanthus burkwoodii y Osmanthus heterophillus, talladas por las manos de expertos jardineros.

El movimiento del océano, las olas, las mareas está representados por arbustos de Phillyrea angustifolia perfectamente recortados, que dan la impresión de formar la cresta de una ola que rompe contra las borduras de agapantos (Agapanthus).

En el jardín romántico son los rododendros, las camelias y las azaleas las que se encargan de pintar de tonalidades blancas y rosa pálido a lo largo de caminos cubiertos de grava.

Las esculturas de Samuel Salcedo

Las conchas de los moluscos oceánicos se representan con Buxus Sempervirens y Enkianthus japonicas y albergan las esculturas de caucho creadas por el escultor español Samuel Salcedo, artista nacido en Barcelona en 1975, ciudad donde vive y trabaja. Es licenciado en Bellas artes, estudió en la Universitat de Barcelona y en la Manchester Metropolitan University de Inglaterra, y su obra no pasa nunca desapercibida, por atrevida, irreverente y única, algo que no abunda mucho, porque cada vez hay más afición a hacer lo que hacen los demás.



En esta ocasión, el jardín incorpora una serie de sus conocidas esculturas esféricas, en las que modela caras con diferentes expresiones, que pretenden ser una metáfora de los seres humanos. Siempre invita a poner una mirada propia cuando las contemplamos. Desconciertan y, al mismo tiempo, fascinan.


Pero hay más arte, Land Art, para ser exactos, porque ese es uno de sus propósitos, servir de plataforma donde albergar diferentes exposiciones temporales de artistas, establecidos o emergentes. Un jardín de esculturas por todo lo alto, sin duda. No obstante, si no te gusta el jardín, siempre te quedarán las vistas y el recuerdo de saber que allí encontró inspiración y luz Monet. 







  






Fotos e información: les jardins d’ETRETAT


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