Botanical Dry Garden, un jardín de secano bajo el sol de la Toscana

Botanical Dry Garden


A estas alturas no es necesario recordar que los jardines sin apenas riego son el futuro o, tal vez, mejor dicho, el presente. Cualquier propuesta que nos acerque a ese modelo de jardinería merece nuestra atención y hoy el ejemplo lo vamos a encontrar en un jardín experimental ubicado en la Toscana. Conocido como Botanical Dry Garden, se trata de un jardín de secano que alberga más de 1.500 especies y variedades de plantas adecuadas para sobrevivir en el clima mediterráneo sin necesidad de riego.


Botanical Dry Garden es el nombre del jardín experimental del vivero de plantas ornamentales Mates Piante y se extiende sobre un área de más de 40.000 metros cuadrados en Maremma, al sur de la Toscana. Un jardín de secano creado por Luca Agostini, propietario del vivero, con un diseño y un método de cuidado destinados a ahorrar agua y evitar el uso de pesticidas y fertilizantes químicos. Su objetivo, experimentar cómo es posible crear espacios verdes eco-sostenibles y de bajo mantenimiento, dos características que ahora son esenciales en la creación de jardines.

“Creemos que crear un jardín con pocas necesidades de agua y bajo mantenimiento, incluso donde hay mucha agua, es lo más ético y sostenible que podemos hacer”.




Tras el estudio detenido de las estrategias de supervivencia de las plantas de clima árido, se han experimentado diferentes combinaciones y asociaciones de plantas en colaboración con algunos grandes arquitectos paisajistas.


Plantas de clima árido y cultivo natural


Son conscientes de que en el medio mediterráneo hay un sinfín de plantas muy resistentes a unos meses de sequía total, según algunos botánicos entre 4.000 y 5.000 especies diferentes. Un jardín mediterráneo en pleno verano ofrece mil aromas y colores que van desde los tonos suaves hasta los más intensos y vivos; con infinitas tonalidades de grises, desde el plateado al azul, y tonos verdes que nunca son los mismos. Un jardín donde la exuberancia de la vegetación y las flores contrasta con suelos de aspecto pobre, pedregosos y quemados por meses de sequía. En definitiva, un suelo que libera un calor implacable.




La capacidad para soportar largos períodos de sequía, para sobrevivir a los poco lluviosos veranos mediterráneos y a las fuertes variaciones de temperatura son, sin duda, características propias de las plantas mediterráneas o provenientes de ambientes secos y pobres. De este modo, los prados y jardines creados con este grupo de plantas ahorran hasta un 80% del agua utilizada habitualmente en un jardín tradicional que cuenta con sistema de riego.

Desde el follaje de algunas plantas, llegan al suelo sustancias antigerminantes, capaces de limitar el crecimiento de otras especies en las inmediaciones. Los aceites esenciales producidos por otras son de hecho una defensa contra los depredadores y, en caso de una fuerte evaporación, forman un microclima alrededor del follaje, capaz de reducir la temperatura.


Cistus x cyprius

Lippia nodiflora

Phlomis fruticosa




Las plantas cultivadas en esta situación tan natural suelen ser más robustas y requieren menos cuidados. En este caso, las más de 1.500 especies y variedades presentes en el jardín proceden en su mayoría de los invernaderos del vivero, donde se cultivan de forma natural plantas jóvenes donde el sistema radicular está mucho más desarrollado que la copa. Para ello, utilizan macetas cuadradas especialmente profundas con respecto al tamaño de la planta, equipadas con ranuras verticales para evitar que las raíces se retuerzan, que permiten que las plantas se adapten mejor al suelo en el que se insertan.


Mantenimiento


En el jardín no hay sistema de riego. Son conscientes de que los riegos abundantes y adecuadamente espaciados pueden hacer las plantas más fuertes y autosuficientes. El riego manual se realiza solo en los primeros periodos después del trasplante y como máximo uno o dos veces al año si es necesario. Además, no se realizan fertilizaciones ni tratamientos con pesticidas, lo que reduce al mínimo su mantenimiento, para el que solo se necesitan diez días de trabajo al mes.




Suelen tener preferencia las plantas perennes sobre las herbáceas anuales o bienales, lo que reduce aún más el trabajo necesario para mantener la estética del jardín cuando las plantas envejecen.


Nueva estética y forma de hacer jardines


El resultado, un jardín de secano que aporta muchas ideas para adaptar nuestros jardines a las nuevas condiciones climáticas. Nuevas plantas, nueva estética y otra forma de concebir y hacer jardines. Un jardín al que se han incorporado también algunos elementos ornamentales, ofreciendo un recorrido artístico de arte contemporáneo y un teatro, ambos enfatizados por la presencia de maravillosos cipreses.











fotoS e informacion:  botanical dry garden



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