Calluna vulgaris (brezo común) en el jardín

Cultivares de brezo común (Calluna vulgaris) / Foto Zahradnictví gc



Se puede encontrar en matorrales y bosques claros de Europa, pero también en numerosos jardines, gracias a un buen número de cultivares disponibles de Calluna vulgaris, que proporcionan una gran variedad en el color de sus hojas, desde el amarillo dorado hasta el naranja quemado y el rojo. Además, sus flores, que varían de blanco a rosa y de morado a rojo, pueden surgir desde julio hasta noviembre, y son muy adecuadas para fomentar la vida silvestre.

Calluna

Conocida como brezo común o brecina, Calluna vulgaris es la única especie del género Calluna y comparte familia (Ericaceae) con los también populares brezos del género Erica. 

Flores de Calluna vulgaris / Flickr

Se trata de un arbusto o subarbusto de hoja perenne, cuyo rango nativo se encuentra en las islas de la Macaronesia; Europa hasta la meseta de Siberia central; y el norte de Marruecos, donde crece en brezales, matorrales, pastos o bosques claros, generalmente en suelos silíceos. Se encuentra presente en casi toda la Península Ibérica, pero falta en Baleares.

En su entorno natural, el hábito de crecimiento de Calluna vulgaris varía, desde postrada, 5 x 45 cm; a erecta, extendiéndose hasta 60 x 75 cm. Tiene hojas pequeñas y planas en forma de escamas, de dos o tres milímetros de largo, llevadas en pares opuestos y cruzados, lo que la distingue de las plantas del género Erica, cuyas hojas son más grandes y tienen forma de aguja. Además, a pesar de compartir familia, color, forma, hábitos de crecimiento y comportamiento en los jardines, también las distingue la resistencia al invierno, puesto que las callunas puede sobrevivir a una exposición severa y condiciones de congelación muy por debajo de los -20 ° C.

El color de la flor también puede variar mucho, pero, en general, los capullos son blanquecinos y las flores rosadas, color que se apaga cuando fructifica.


Botones florales de Calluna vulgaris / Flickr

Detalle de hojas y tallos florales de Calluna vulgaris (brezo común) / Flickr

Entre los usos que ha tenido esta planta en el pasado, uno de los más conocidos es el de barrer con sus ramas. Pero además de utilizar sus ramas como escoba , Calluna vulgaris se ha utilizado para teñir lana de amarillo y curtir cuero. En la Edad Media se añadió a la malta y también se utilizó como aromatizante en la elaboración de cerveza. Hoy en día, la miel de brezo es un producto muy valorado y las formas de flor doble también se utilizan para la decoración de interiores porque, una vez secas, conservarán su color indefinidamente.

Calluna vulgaris en el jardín


Calluna vulgaris es un tipo de brezo que prefiere crecer en un área soleada del jardín, donde florece mejor y se convertirá en una gran cobertura de suelo de hoja perenne.

No le gustan los suelos alcalinos porque requiere condiciones de crecimiento neutras a acidas, lo que significa que el suelo debe tener un pH de 6,5 o menos, siendo lo ideal 5,5. Quienes cultiven con éxito hortensias, camelias, rododendros o gardenias, pueden tener el mismo resultado con las callunas. Si nuestro jardín no reúne esos requisitos, siempre tenemos la posibilidad de cultivarlas en macetas o contenedores, donde podemos utilizar el sustrato para macetas adecuado para plantas acidófilas.


Camas de brezos (cultivares de Calluna y Erica) / Foto Mendocino Coast Botanical Gardens

Prefieren un suelo arenoso ligero, enriquecido con materia orgánica y con buen drenaje, ya que puede pudrirse si las condiciones son demasiado húmedas. Si el suelo es fértil, no necesitarán posteriormente abono extra, salvo en el caso de que estén creciendo en macetas o contenedores.

Conviene plantarlas en primavera, ya que las condiciones cálidas y húmedas ayudarán a que las raíces de las plantas se establezcan en el suelo.

Se deben regar los primeros 18 meses después de plantarlas hasta que se establezcan, con el objetivo de mantener el suelo húmedo, pero no empapado. Una vez establecidas, se cuidarán solas y apenas necesitarán riego, ya que generalmente son tolerantes a la sequía.


Calluna 'Garden Girl' Series / Foto © RHS - Tim Sandall

Variedades de Calluna vulgaris (brezo común) plantadas en jardín / Foto © Evan Bean Flickr


Si compramos las callunas en verano y otoño todavía estamos a tiempo de plantarlas, pero debemos asegurarnos de que estén bien regadas en los períodos de sequía, puesto que el suelo debe mantenerse húmedo, pero no empapado.

Al final de la floración se deben cortar el tallo de las flores ya descoloridas hasta la base de la espiga. Las variedades más altas (25 cm) conviene podarlas anualmente para mantenerlas compactas y tupidas, pero sin olvidar que este brezo no se regenera bien a partir de madera vieja, así que no conviene cortar demasiado.

Si queremos propagarlas, la reproducción normalmente se suele realizar por acodo o mediante esquejes semi maduros.

Otros brezos, como las especies y variedades de Erica, y los bulbos de flor enanos son buenos compañeros para las callunas.

Variedad de color y habito de crecimiento


Existe una rica diversidad de cultivares disponibles para el jardín, cuyos nombres suelen ir seleccionados por el color de la flor, así como por la variación en el color y el hábito de crecimiento del follaje.

© Mendocino Coast Botanical Garden

Los cultivares disponibles se presentan con diferentes alturas, desde los 5 a los 50 cm. El color de la flor varía de blanco a rosa y morado a rojo. 

Dependiendo del cultivar, el período floración se extiende desde finales de julio hasta noviembre. De este modo, hoy en día se suele agrupar este tipo de brezos en callunas de floración temprana (de julio a agosto), intermedia (de agosto a septiembre) o tardía (de octubre a noviembre). 

A medida que se desvanecen, las flores se vuelven marrones, pero permanecen en las plantas, lo que agrega un efecto decorativo al jardín durante el invierno.

Algunos criadores han aprovechado una variación natural en aquellas plantas en las que la flor permanece en formación de yemas y nunca se abre, obteniendo numerosas formas con cogollos blancos, rosados, morados y rojos . Como las flores no se abren y no se pueden polinizar (frustrando a las abejas), conservando su color durante un período prolongado, a menudo hasta principios del invierno.

El color del follaje también es variable y podemos encontrar cultivares que tienen cada uno follaje verde, dorado, plateado o amarillo. Muchos de los cultivares de follaje amarillo / naranja, se vuelven rojos o bronceados cuando se exponen a las frías condiciones invernales. No hay descanso para los brezos.

Camas de brezos (Calluna y Erica) en RHS Garden Harlow Carr en febrero / Foto © RHS - Georgi Mabee

Entradas que pueden interesarte

Contenido patrocinado

INSTAGRAM