Un fugaz paseo para disfrutar de un gran jardín: Real Jardín Botánico | El Blog de La Tabla

06 noviembre 2013

Un fugaz paseo para disfrutar de un gran jardín: Real Jardín Botánico

¿Qué se puede esperar de un paseo por cualquier jardín?.  Supongo que cada jardín tiene un propósito y cada persona una manera diferente de disfrutarlo.



El primer jardín que conocí fue el patio de mi casa, con tierra, árboles y muchos niños jugando. De esa etapa siempre queda  la percepción lúdica de ese espacio. El tiempo de recreo que tanto tarda en llegar. Un lugar para reír y divertirse;  allí donde la disciplina se relaja. Después vinieron más jardines, incluso las barcas del Retiro. El jardín ya comenzaba a evocar romanticismo y sensualidad.  Podías buscar en él un refugio aunque estuvieras rodeado de gente. En los jardines de Londres aprendí a pasear sola, a descubrir y experimentar la sensación de ser libre en un espacio casi infinito.  Esa enseñanza la trasladé posteriormente a los jardines que he visitado, a los paseos por el campo y a muchos paseos por la vida.

En mi opinión,  eso es lo que se puede esperar cuando visitas un jardín. Si no sientes, si tan solo paseas, miras, remiras y registras,  serás el más listo de la clase, pero te perderás la fiesta que han preparado para ti. El jardín te brinda geometrías, colores y tonalidades,  numerosas especies y variedades de plantas y un sinfín de complementos. Pero la armonía entre todos esos elementos la proyectas tú, porque al final, es tu forma de disfrutarlo lo que hará de ese espacio un jardín espectacular.

Hasta los jardines botánicos ofrecen la oportunidad de ese disfrute.  Cierto es que su misión principal es la de investigar, conservar  y mostrar colecciones de plantas; y la docencia uno de sus funciones más destacadas.  Pero también  es un jardín para deleitarse. La  visita que hice el pasado 19 de octubre al Real Jardín Botánico de Madrid fue fugaz, apenas la mitad de la superficie que ocupa, pero se convirtió en momentos de recreo, un refugio, un lugar donde descubrir y descubrirse. Y entre tanto recreo, refugio y paseo,  descubrí dalias; el maravilloso Geranium wallichianum 'Rozanne'; hojas y colores de otoño y algo más que iba encontrando por el camino. Maravilloso paseo de otoño por el Botánico. Maravillosa escapada a Madrid. 






















































































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