The Topiarist's Garden: creando fantasía | El Blog de La Tabla

22 mayo 2014

The Topiarist's Garden: creando fantasía



No está nada mal consultar el diccionario para inspirarse. De nuevo, y diccionario en mano, comienzo con una definición de la Real Academia Española. Se trata de la palabra imitar. En realidad recoge tres definiciones y la tercera se refiere a ella como “Hacer o esforzarse por hacer algo lo mismo que otro o según el estilo de otro”.


Desde luego, ese esfuerzo tiene una connotación negativa, sobre todo si nos referimos a aquellas personas que “crean” habitualmente a costa de los demás. Porque digo yo que entre inspirarse e imitar hay un abismo. Inspirarse en alguien, en su estilo, su creatividad o sus maneras, tiene su cierta lógica y legitimidad, porque todos,  en el fondo y mayor o menor medida, bebemos de todos y de todo.

La naturaleza, por ejemplo, nos invita constantemente a observarla. Si en ese ejercicio de observación no emocionamos y de esa emoción surge la inspiración, estaremos más cerca de crear algo novedoso o auténtico, en la forma de expresión que sea, proyectando el recuerdo de aquello que nos emocionó. 

Imitar, en cambio, es mirar y reproducir. No creo que haya mucha proyección en ese caso, sino copia. Hay diferencia ¿verdad? Mucha, claro que sí, porque imitar (copiar) a la naturaleza resulta un tanto osado. Es mucho más alentador disfrutar de cada escenario y dejar que sea nuestra intuición la que nos ayude a crear una representación viva de esos elementos de la naturaleza que tanto admiramos, incluso envidiamos.

Un buen ejemplo de esa inspiración en el jardín es el arte topiario, que en absoluto pretende ser una copia, sino una proyección llena de fantasía. No siento especial atracción por esa práctica, pero reconozco que algunos trabajos logran convertirse en una extraordinaria forma de llenar de vida y creatividad un jardín. 

Dentro del apartado Artisan Garden en Chelsea Flower Show 2014, e inspirado en el patio que existe en West Green House,  Marylin Abbott ha diseñado un jardín lleno de ilusión: “The Topiarist’s Garden”.  Se trata de un espacio personal  creado para un  jefe de jardineros a quien le apasiona el arte topiario y que suele crear con un espíritu un tanto ecléctico. En esa inspiración se ha proyectado un diseño en el que se mezclan elementos de arte topiario, presentados  sin orden ni concierto, rodeados de perennes, bulbos y plantas de flor anuales. El resultado lo podéis apreciar en las fotos que se han publicado. A mi me parece encantador. Este jardín ha obtenido medalla de plata en su categoría.

















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