Nenúfares en tiempos de guerra: cómo Monet creó su jardín en Giverny | El Blog de La Tabla

08 diciembre 2015

Nenúfares en tiempos de guerra: cómo Monet creó su jardín en Giverny


Fotografía Monet en su jardín de Giverny, 1921

Una mañana de un día festivo de invierno, en la que encuentras un artículo acerca del pintor Claude Monet y su jardín en Giverny es todo un plan que solo podía tener un final. De un modo u otro, compartirlo.

El artículo -Wartime water lilies: how Monet created his garden at Giverny- está firmado por Ann Dumas, comisaria de la exposición sobre pintores de jardín (ya os hablaré de esa exposición) que se exhibirá en 2016 en la Royal Academy of Arts de Londres y que se expone actualmente en The Cleveland Museum of Art en el estado de Ohio, Estados Unidos.

Para establecer el escenario de esa muestra, Ann Dumas habla de cómo la pasión de Claude Monet por las plantas impulsó los límites de su arte.

Claude Monet, Water Lilies, 1914-15. Jardin de Monet en Giverny. Nenúfares

Nenúfares en tiempos de guerra

La simbiosis entre el jardín de Monet en Giverny y su arte se produce en la última década de su vida (1914-1926). Nos situamos, pues, en la Primera Guerra Mundial, de la que fue muy consciente Monet, aunque no le hizo abandonar su jardín, a pesar de que la paz en él a veces se rompía por el sonido de los disparos de los campos de batalla que estaban a tan solo 50 km de distancia. Y no abandonó su jardín porque, decía,  si esos salvajes debían matarle tendrían que hacerlo en medio de sus lienzos, delante de todo el trabajo de su vida.

Realmente sobrecogedor, del mismo modo que resulta emotivo saber que, a pesar de haber continuado con su trabajo en tiempos tan difíciles y tristes, reconocía sentirse avergonzado por dedicar tiempo a pensar en sus pequeñas investigaciones acerca del color y la forma, mientras muchas personas estaban sufriendo y muriendo. A ese sentimiento de vergüenza le dio salida mediante la pintura, que se convirtió en la forma de responder a la guerra y aportar su contribución patriótica. Y lo hizo a través de la serie de pinturas del sauce llorón, símbolo tradicional de duelo, que se convirtió en una elocuente expresión de dolor y su respuesta inmediata a la guerra.

Claude Monet, Water Lilies with Weeping Willows, 1916 – 19 Jardín en Giverny

Aparte de la pintura y la jardinería, no soy bueno en nada

Ni falta que hacía, creo yo. La pintura y la jardinería fueron sus pasiones individuales que, además, dieron forma a su vida. En una de sus primeras obras, Flores de Primavera (1864) aparecen ya más de diez especies de flores que revelan, no sólo lo que sería el inicio de su pintura de jardín, sino también, su debut como botánico precoz.

Flores de Primavera (1864) - Spring Flowers - Monet

Desde mediados del siglo XIX, la jardinería había cogido forma, convertiéndose en un pasatiempos generalizado, tal y como la conocemos hoy en día. Los complementos de jardinería comenzaban a estar al alcance, viveros, catálogos, arreglos florales en grandes almacenes, además de ferias y exposiciones. Todo un abanico de posibilidades para lograr el edén particular, donde tampoco faltaban ya plantas exóticas, fruto de expediciones botánicas, o sus correspondientes híbridos, que hacían que la gama de especies disponibles y sus variedades fuera cada vez mayor.

Claude Monet, Le jardin de l'artiste à Giverny, 1900. Jardin de Monet en Giverny

Un jardín diseñado con ojo de pintor

Creó camas paralelas plantadas en bloque de color. Una secuencia de colores orquestada para ofrecer una paleta que pudiera contemplarse durante todo el año. Pero ese esquema con estructura geométrica se rompe con toques de color que, se supone, responden a la influencia que pudo ejercer en su manera de diseñar el jardín, el enfoque informal que llegaba desde diseñadores de jardines ingleses como William Robinson y Gertudre Jekyll, y que culminó en el conocido estilo Cottage inglés.

Sus flores favoritas fueron iris, peonias y crisantemos. El arte japonés también jugó un gran papel y parece ser que la forma arqueada del puente que diseñó para su jardín de agua, se debe en cierto modo a la influencia de Utagawa Hiroshige y su cuadro Wisteria at Kameido Tenjin Shrine, 1856.

Claude Monet, Water Lillies, 1904. Jardín en GivernyClaude Monet, Le bassin aux nymphéas, harmonie verte, 1899. Jardín en GivernyUtagawa Hiroshige - Wisteria at Kameido Tenjin Shrine, 1856. Influencia en jardin de Monet


Los primeros años en Giverny los destinó, no tanto a la pintura, como al diseño y construcción del jardín. Posteriormente, el dinero que ganaba con sus cuadros lo invertía en el jardín, que llegó a tener seis jardineros a su cuidado. Llaman la atención en el artículo sobre el contenido de las notas que incluían instrucciones que dejaba Monet al jefe de jardineros cuando se ausentaba.

No cabe duda que  a medida que descubrimos detalles acerca de la vida de Monet en su jardín de Giverny, más interés despierta su obra y su vida como experto jardinero. Un artículo que me ha gustado leer y para completarlo, un vídeo delicioso que nos pasea por ese ideario de Monet. Espero que os guste. 




Información: Royal Academy of Arts


Celebrando la primavera en el jardín de Monet: Clos Normand






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