Aráceas como plantas de interior, deseadas por su exótico follaje (y por sus flores también)

Alocasia x amazonica 'Polly', DieffenbachiaEpipremnum aureum 'Neon', Spatiphyllum wallisii 'Bellini'
| Foto © RHS / Tim Sandall


Ya nadie pone en duda que cultivar plantas de interior puede ayudar a convertir nuestros hogares, escuelas y lugares de trabajo en espacios más habitables, mejorando nuestra salud física y mental. Decorar con plantas ha pasado a ser más una necesidad que un capricho. Entre todas las posibilidades que tenemos para seleccionar nuestra planta favorita, las aráceas suelen ser elegidas con mayor frecuencia por diversas razones, que incluyen sus cualidades estéticas y su fácil cultivo en el interior del hogar.



Hablamos de aráceas para referirnos a las plantas que pertenecen a la familia Araceae, la misma familia de plantas tan populares como los anturios, los filodendros, los potos, las calas, la monstera o la espectacular "flor cadáver" . Son plantas deseadas principalmente por su exótico y a veces extravagante follaje, pero también por sus curiosas inflorescencias.

Por sus espatas y espádices las identificaréisLa característica distintiva de todas las aráceas se encuentra en la combinación de espata y espádice, conocida como inflorescencia y a veces denominada "flor". Se trata de una estructura floral en la que el espádice densamente florecido está sostenido por una espata, una hoja modificada que protege el espádice. 

Anthurium (Andraeanum Group) | Foto © RHS / Tim Sandall


Dependiendo de la especie, las flores en el espádice son polinizadas por moscas y escarabajos que son atraídos por los olores a veces desagradables, como es el caso de la "flor cadáver" (Amorphophallus titanum),  o por las abejas que acuden atraídas por los aromas dulces. El calor ocasionalmente puede jugar también su papel en la polinización, cuando el espádice aumenta la temperatura para volatilizar los aromas que a su vez atraen insectos.

La gran diversidad de las aráceasSin duda, el atractivo de las aráceas tiene que ver con sus cualidades estéticas. Por un lado, pocas plantas pueden compararse con el extraordinario y exótico follaje que exhibe este grupo de plantas, lo que explica que las aráceas se hayan convertido en la opción más diversa y elegante para aquellas personas que toman la decisión de recrear una pequeña jungla en su hogar.

Las hojas

Las láminas de las hojas de las aráceas varían en tamaño, forma y color y, a veces, incluso varían desde las etapas inmaduras hasta las maduras.

  • Varían en tamaño, existiendo desde hojas pequeñas como una moneda, hasta hojas de varios metros de ancho, como es el caso Amorphophallus titanum, un gigante en el mundo de las aráceas. 

  • También varían en la forma, ya que las láminas de las hojas pueden tener varios lóbulos o estar divididas. En algunos grupos se dan naturalmente agujeros en forma de ventana. 

  • La textura del follaje también es diversa, desde similar al cuero, como algunas especies de Philodendron; aterciopelado, como algunas especies de Anthurium; y hasta sedoso, como algunas especies de Xanthosoma.

Las inflorescencias

Pero también pueden resultar atractivas por sus inflorescencias, esa combinación de espata y espádice antes mencionada que en algunas especies y cultivares se presenta en diferentes colores.

Monstera deliciosa 'Variegata' y otras aráceas en Giant Houseplant Takeover 2020  | Foto © RHS  Joanna Kossak

Plantas de interior con algunas aráceas en Giant Houseplant Takeover 2020  | Foto © RHS  Joanna Kossak

Inflorescencia de cala (híbrido de Zantedeschia)

Hay 117 géneros y alrededor de 3.700 especies de aráceasLa familia Araceae está considerada como una de las familias de plantas menos conocidas por la ciencia. Hasta la fecha están reconocidos 117 géneros y alrededor de 3.700 especies. Los géneros más numerosos son los anturios (Anthurium), con alrededor de 1.000 especies, y los filodendros (Philodendron), con unas 750 especies.

Las aráceas son en su mayoría tropicales e incluyen especies de hábitats terrestres, acuáticos y epífitos. Sin embargo, también hay muchas aráceas que prosperan en climas más fríos del norte, incluso, algunas necesitan el frío para atravesar con éxito sus periodos regulares de latencia.

Solo unos pocos géneros de la familia Araceae que se distribuyen en las Américas se encuentran también en el Viejo Mundo. Es cierto que Asia tiene más géneros que América, pero América tiene más especies, con la mitad de todas las especies del mundo.

Pero ese gran número de especies hay que añadirle los híbridos y cultivares obtenidos que presentan variaciones en el color y comportamiento de las plantas. De este modo, el mundo de las aráceas se acaba convirtiendo en todo un universo donde perderse entre plantas.

Géneros de la familia Araceae más utilizados como plantas de interior
Si nos ceñimos al uso de las aráceas como plantas de interior, el número de géneros y especies que se cultivan y comercializan con fines ornamentales se reduce, aunque aún así continua siendo numeroso, por lo que se pueden dividir en dos grupos: aquellas aráceas que se cultivan principalmente por su exótico follaje y las que se cultivan por el atractivo que ofrecen sus curiosas inflorescencias.

  • Algunos de los géneros de plantas aráceas que se cultivan en interior por su flor son Anthurium, Spathiphyllum y los híbridos de Zantedeschia.

  • Entre los géneros de plantas aráceas que se cultivan por su follaje se encuentran Aglaonema, Alocasia, Dieffenbachia, Epipremnum, Montsera, Philodendron, Spathicarpa, Syngonium y Zamioculcas.

Zamioculcas zamiifolia Raven ('Dowon'), Zantedeschia 'Summer Sun' y Epipremnum aureum 'Neon'
| Foto © RHS / Tim Sandall

Variedades de Potos (Epipremnum spp) | Foto Flower Council Holland

Caladium 'Party Time'  | Foto The Nunhead Garderner

Monstera deliciosa | Foto Flower Council Holland


Consejos básicos para cultivar aráceas dentro de casaNo es sencillo generalizar sobe las condiciones de cultivo de un grupo de plantas tan numeroso. No existen reglas estrictas que puedan abarcar todos sus requerimientos, pero sí se pueden señalar algunos aspectos generales que nos permitan orientarnos en el cultivo de las plantas de la familia de las aráceas.

  • Situarlas en un lugar luminoso, pero con luz indirecta. En invierno conviene moverlas hacia una posición con mayor luz.

  • Cultivarlas en sustrato que retenga la humedad, pero con buen drenaje (se pueden añadir virutas de corteza o perlita al sustrato).

  • Permitir que el sustrato se seque entre riegos. Nunca hay que dejar que las plantas se queden sobre el agua drenada que queda en la base. El régimen de riego tiene que adaptarse a los cambios de temperatura, por lo que habrá que dar a las plantas menos agua a medida que bajan las temperaturas.

  • Las aráceas soportan el aire interior bastante seco, pero no hay que olvidar que son plantas que aman la humedad, por lo que conviene rociar con frecuencia o colocar las plantas en una bandeja de grava que mantenga la humedad. La mayoría de las aráceas disfrutan de cocinas o baños cálidos y bien iluminados.
Potos (Epipremnum) | Foto Flower Council Holland

  • A las aráceas tropicales les gusta el calor, lo que significa temperaturas mínimas de 15 o 16ºC. Hay que evitar las corrientes de aire frío y el aire más seco cerca de los radiadores.

  • Cada pocos meses, conviene limpiar las hojas con un paño húmedo para quitar el polvo, lo que reduce la cantidad de luz que recibe la planta.

  • Cuando esté en crecimiento, se puede aplicar un abono líquido equilibrado cada dos a cuatro semanas.

  • Las lianas trepadoras se pueden dejar que cuelguen o brindarles un soporte, como un poste de musgo. Si se alargan en exceso, se puede despuntar alguna rama para equilibrar su crecimiento.

Hace un año comentaba que, con el tiempo, el desarrollo de la horticultura acercó las plantas de clima tropical a los hogares y jardines de todo el mundo popularizando su uso. Hoy continúan siendo plantas muy valoradas y los jóvenes las han reinventado para incorporarlas a sus particulares junglas urbanas. 


Sin embargo, no siempre nos acordamos de la importancia que tienen los biomas de las selvas tropicales de donde son originarias, el ecosistema más rico en especies de nuestro planeta. No conviene olvidarlo, porque la pasión por las plantas a veces se convierte en fiebre y cuando la mano del hombre irrumpe en este tipo de ecosistemas, lo que se inicia como intercambio se puede convertir en explotación. Hay que amar las plantas por lo que nos ofrecen, pero no desearlas hasta el punto de convertirlas en objetos de los que presumir al precio que sea. 

Zantedeschia híbrida 'Captain Murano'

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