El jardín de Chillida: Chillida Leku

Chillida Leku, Hernani, Guipúzcoa | Foto Joan

 

El escultor Eduardo Chillida tuvo un sueño: encontrar un bosque donde colocar sus enormes esculturas para que la gente caminara entre ellas. Un museo a aire libre donde el entorno cambiara de aspecto con las estaciones del año o las variaciones de la luz a lo largo del día sobre la vegetación y los materiales. Su sueño se cumplió y tiene nombre: Chillida Leku.


El cuarto capítulo de la serie Jardines con Historia está dedicado a Chillida Leku y relata la biografía del artista vasco Eduardo Chillida (1924-2002) y su relación con el jardín-museo que alberga su obra.

«Me interesa el proceso que siguen todas las cosas para pasar de un estado a otro. Crecimiento, evolución, desarrollo, etc. En general, todos los procesos en los cuales uno de los actores es el tiempo. Los resultados parciales no me interesan en sí, sino en función de las relaciones entre ellos» E. Chillida


Chillida encontró en Hernani, Guipúzcoa, ese lugar (leku en euskera), un País Vasco en miniatura con campas, zona agrícola, caserío y un bosque pletórico de especies autóctonas. El caserío, que en los años 80 se encontraba en estado casi ruinoso, despertó en el artista la idea de adquirirlo y restaurarlo para exponer y guardar en él su obra. Chillida compró el terreno en 1984 a la familia Churruca, que incluía el viejo caserón del siglo XVI y una parcela de los 110.000 metros cuadrados que conforman Chillida Leku hoy en día.

Eduardo Chillida junto a 'Lo profundo es el aire, Estela IX' | © Zabalaga Leku. Foto: Jordi Belver

El escultor, junto con su esposa Pilar Belzunce (1925-2015), iniciaron la rehabilitación con ayuda del arquitecto Joaquín Montero. Se hicieron hasta cinco ampliaciones sucesivas que incluyeron nuevos terrenos y la villa Zabalaga, con sus dependencias, hasta llegar a formar una finca de 11 hectáreas a la que dieron el nombre de Chillida Leku (el lugar de Chillida).


Con el tiempo, Eduardo Chillida tomó el caserío como punto de referencia central del jardín-museo. En su interior se exponen las obras de menor formato o de materiales más delicados como el alabastro, la tierra chamota o el papel.

El jardín-museo de Chillida
En la finca encontró un espacio en el que exponer su obra de gran formato. Hoy en día, el jardín de Chillida Leku alberga diseminadas más de 40 esculturas de tamaño monumental, fundamentalmente de acero Corten, trabajado en forja industrial y de granito rosa de la India.

“La escultura debe siempre dar la cara y estar atenta a todo lo que alrededor de ella se mueve y la hace viva." E. Chillida


El resultado, un museo al aire libre que permite descubrir el trabajo del escultor más universal del siglo XX, que amplió nuestra manera de concebir el espacio. Colocadas de manera meditada, las obras exteriores dialogan con la naturaleza, pero también generan un diálogo entre ellas mismas. Por su parte, la vegetación del jardín ayuda a generar subespacios, y también a crear ambientes con ejemplos de especies autóctonas de Guipúzcoa, donde existe una zona de bosque que contrasta con las campas.

Arturo Franco en Chillida Leku | Foto © Time Zone

Arturo Franco con Luis Chillida, presidente de la Fundación Chillida-Belzunce | Foto © Time Zone

Caserío Zabalaga en Chillida Leku | Foto © Time Zone

Chillida Leku | Foto ©  Donostia San Sebastian Turismoa


El jardín-museo se inauguró en el año 2000 (dos años antes de que falleciera el escultor). En 2011, tras la crisis económica y algunos desacuerdos, Chillida Leku tuvo que cerrar sus puertas. Posteriormente, el acuerdo alcanzado con la galería suiza Hauser and Wirth permitió su reapertura el 17 de abril de 2019. Ver más aquí.


Al llegar a Chillida Leku, nos dará la bienvenida el jardín con plantación de estilo naturalista diseñado por Piet Oudolf, una pequeña intervención que sirve de antesala a las esculturas de Eduardo Chillida y al caserío Zabalaga, y que formaba parte de los cambios realizados antes de la reapertura del museo en 2019. Tras el caserío se localiza la zona boscosa más frondosa, donde las esculturas están realmente integradas en el bosque cercadas por los árboles.

Jardín de Piet Oudolf a la entrada de Chillida Leku (abril 2019) | Foto ©  Bradman334

El Jardinero Ibán Simón y el paisajista Álvaro de la Rosa con Arturo Franco en el jardín de Piet Oudolf | Foto © Time Zone

Jardín de Piet Oudolf, agosto de 2020 | Foto © Zabalaga Leku

De la mano de Arturo Franco, el cuarto capítulo de la serie, que se emitirá en La2 de Televisión Española el próximo sábado 30 de enero, recorre la vida y obra del escultor, las características de la luz en el País Vasco y los nuevos jardines. Un recorrido que explora la relación única que se produce entre el arte y su entorno.

Jardines con HistoriaLa serie Jardines con Historia está dirigida por Sonia Tercero, cuenta en su equipo con el asesoramiento y selección de localizaciones realizado por la historiadora paisajista Mónica Luengo Añón (autora de Jardines de España, 2003) y el botánico Javier González García de Ángela. Los guiones de la serie han sido escritos por la novelista y guionista Silvia Herreros de Tejada (autora de La Otra Isla. 2020) y por la también guionista Belén Sevillano.

Los 15 jardines, junto con los personajes que hay detrás de ellos, que forman parte de la serie podéis conocerlos en este enlace.

Os recuerdo que la serie se emite todos los sábados a las 18 h en La2 de Televisión Española. Una vez finalizada la emisión de cada capítulo, podrá verse online en el sitio web de La2, A la Carta.



Fotos e información: Time Zone Producciones, Zabalaga Leku y Flickr

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