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Children’s Garden en Fort Williams Park, un jardín de vivaces diseñado para que los niños se acerquen a la naturaleza

Children's Garden en Fort William Park, Maine, Estados Unidos
Children's Garden en Fort Williams Park
Un jardín de vivaces y gramíneas norteamericanas implementado en Williams Park para "acercar a los niños a la naturaleza y alejarlos de las pantallas"
Children’s Garden en Fort Williams Park
Un jardín de vivaces y gramíneas norteamericanas implementado en Williams Park para «acercar a los niños a la naturaleza y alejarlos de las pantallas»

El Children’s Garden en Fort Williams Park es un jardín diseñado e implementado con la intención de «acercar a los niños a la naturaleza y alejarlos de las pantallas«. Claro que, ese extraordinario jardín, y su exuberante plantación de estilo naturalista, atrae también a los adultos e, incluso, a los insectos polinizadores, que acuden atraídos por el néctar de las flores de plantas vivaces propias de los pastizales de praderas de Norteamérica.

Fort William Park

Fort Williams Park es un parque de 36,5 hectáreas ubicado frente al mar en Cape Elizabeth, un pueblo ubicado en el condado de Cumberland, en el estado estadounidense de Maine. El parque, que abarca varios sitios históricos, es propiedad del Ayuntamiento y detrás de su creación se encuentra el Proyecto Ecología de la asociación sin ánimo de lucro Friends of Fort Williams Park.

© Friends of Fort Williams Park

Ese proyecto promueve la implementación de especies nativas con el objeto de desplazar las plantas exóticas invasoras que degradan el hábitat de la vida silvestre en ese lugar.

Un jardín para acercar los niños a la naturaleza (y alejarlos de las pantallas)

Uno de los cuatro espacios que integran el Fort William Park es el llamado Children’s Garden, un jardín de 6.000 metros cuadrados construido por los arquitectos paisajistas de Mitchell & Associates en un intento de acercar a los niños a la naturaleza, al aire libre y lejos de sus pantallas. La plantación estuvo a cargo del diseñador de jardines local James McCain, que implementó el jardín durante dos temporadas con contratistas, personal y voluntarios.

© Friends of Fort Williams Park
© Friends of Fort Williams Park
© Friends of Fort Williams Park

Supe de este jardín en 2016, cuando estaba recién inaugurado. De hecho, tenía un borrador con la idea de publicar algo sobre ello. Pero pasó el tiempo y, felizmente, este año volví a “encontrarlo” en el libro Wild. The Naturalistic Garden, de Noel Kingsbury con fotografías de Claire Takacs. Por cierto, no me canso de recomendarlo.

© Friends of Fort Williams Park
© Friends of Fort Williams Park

Según he podido leer en el libro de Noel Kingsbury, el Children’s Garden de Fort William Park es un jardín con exuberante plantación de estilo naturalista, que marca su acento salvaje con la ausencia de líneas rectas y amplios caminos curvos. Las plantas vivaces son altas, muy altas, y a partir de la mitad del verano se llenan del color con flores cuyo néctar atraen un buen número de insectos polinizadores, entre los abundan las mariposas. Complementan el jardín los árboles que se sitúan en los bordes y el estanque central con una playa de grava.

Plantaciones de vivaces inspiradas en los pastizales de las praderas de Norteamérica

El diseño de plantación del Children’s Garden tiene la firma de James McCain, diseñador de jardines que ha desarrollado su carrera de más de dos décadas en el estado estadounidense de Maine. James McCain creció en el Medio Oeste, viendo a su madre cultivar algunas de las especies nativas de las praderas norteamericanas, ese es su punto de referencia inicial. Después, su trabajo ha estado siempre bajo la influencia del estilo de plantación con vivaces del paisajista holandés Piet Oudolf, que McCain ha sabido fundir con el prototipo de plantaciones con vivaces y nativas características de los paisajistas estadounidenses Wolfgang Oehme y James Van Sweden (Oehme van Sweden Associates).

© Friends of Fort Williams Park

En el jardín ha utilizado predominantemente plantas nativas de Norteamérica, la mayoría de las cuales son especies de hábitat de pradera abierta (ver lista de plantas en este enlace). No es realmente una pradera, ya que ha sido plantada y no sembrada, puntualiza su diseñador, quien afirma que es lo que podría llamarse una “pradera cultivada”.

© Friends of Fort Williams Park

Comenta Noel Kingsbury, que los caminos del jardín serpentean “llevando a los niños a lugares donde, durante gran parte del verano y el otoño, las plantas son más altas de lo que ellos son, en algunos casos, más altas que los visitantes adultos”.  Una paleta nativa de Norteamérica, que ofrece esa exuberante plantación y, también, una abundante variedad de especies de floración tardía. Por su parte, James McCain afirma “Busco un efecto de tapiz en todas mis plantaciones, con muchas repeticiones”, lo que ha dado forma a un jardín lleno de armonía, pero aparentemente salvaje, donde las plantas están donde el paisajista quiere que estén.

© Friends of Fort Williams Park

Pero hay que tener en cuenta que esa exigencia en el uso exclusivo de plantas nativas de Norteamérica, también supone que escasean las plantas de floración temprana, ya que las flores allí suelen asomar a partir de junio. Ese es, según McCain, el punto débil de este jardín, una brecha estacional que él suele solucionar en los diseños de otros clientes introduciendo en su paleta de plantación algunas especies euroasiáticas que florecen en primavera.

© Friends of Fort Williams Park
© Friends of Fort Williams Park

Esa cuestión pone también sobre la mesa el dilema sobre la imposición de las plantas nativas frente a las exóticas, una elección que debería ir acompañada de cierta flexibilidad, si se quieren conseguir jardines que ofrezcan interés en las cuatro estaciones. Ese disyuntiva es también la que acompaña a este jardín en el libro de Noel Kingsbury, quien se explaya y argumenta con su lucidez los pros y contras del uso de plantas exóticas en el paisajismo y su comportamiento en el jardín.

Fort William Park, que se encuentra a solo 15 minutos en coche del centro de Portland, recibe cada año a más de 800.000 visitantes procedentes de todo el mundo, de lo cuales, el cuarenta por ciento son niños. No está nada mal ¿verdad?

© Friends of Fort Williams Park

Fotos e información: Friends of Fort Williams | Libro Wild. The Naturalistic Garden



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