Plantas de invierno: el macasar (Chimonanthus fragans) | El Blog de La Tabla

10 enero 2016

Plantas de invierno: el macasar (Chimonanthus fragans)




Considerada una de las mejores plantas del jardín de invierno, las flores del macasar (Chimonanthus fragans o praecox) nacen de los tallos desnudos entre diciembre y marzo. A su belleza tenemos que unir la penetrante fragancia que emiten. Fue la planta del mes en la Alhambra en 2015 y vamos a ver qué nos cuentan sobre ella.



El macasar | planta de enero en la Alhambra

No es la primera vez que vemos la planta del mes en la Alhambra. Lo hicimos en Abril y la planta, entonces, era la Glicinia (Wisteria sinensis). También nos acercamos hasta las paratas (cómo me gusta ese nombre) de las huertas del Generalife, para ver la Brasica oleracea, planta del mes de febrero. Hoy el turno le toca un arbusto que ilumina los jardines en invierno y, además, los perfuma. Y esto es lo que nos cuenta desde el Patronato de la Alhambra: 

El macasar (Chimonanthus fragans praecox)
<< Se trata de un arbusto originario de China, donde lleva más de mil años cultivándose como planta ornamental. Alcanza una altura de dos o tres metros y tiene la peculiaridad de florecer en pleno invierno. De sus ramas desnudas y leñosas brotan las flores; pequeñas pero con un olor intenso, penetrante y, a la vez, delicado capaz de perfumar un jardín durante los fríos meses de invierno. 
El macasar se introduce en los jardines de Europa a finales del siglo XVIII y probablemente llega a nuestro monumento en la primera mitad del siglo XIX. En cualquier caso, esta especie ha tenido un feliz encuentro con la ciudad de Granada y está fuertemente unida a la cultura jardinera del ‘carmen’ granadino y a su ensoñación orientalista, Soto de Rojas denominó a estos jardines como: “Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos”.
Esta planta aromática es muy apreciada en la medicina popular China, donde se usa para tratar el sarampión, tos, amigdalitis y faringitis. Sus aceites esenciales se utilizan en cosmética, perfumería y aromaterapia. También se usan para dar sabor al té de hierbas y para aromatizar la ropa de los armarios.
En la Alhambra puedes encontrarla a lo largo  del Paseo de las torres, en los jardines que se extienden desde el Partal hasta el Generalife, a lo largo de la parte interior de la muralla.>>


Se suele comentar que tarda unos siete años en florecer, sin embargo, hay quien afirma que en realidad suele hacerlo a partir del cuarto año. No obstante, la recomendación es que no se poden cuando son todavía jóvenes, para no retrasar el inicio de la floración, es decir, esperar a que el arbusto esté ya establecido. A partir de entonces es cuando se pueden recortar los brotes más largos, bajándolos a dos nudos de la base. Esto debe hacerse, a ser posible, inmediatamente después de la floración.


Existen dos variedades cultivadas de Chimonanthus praecox, una se llama ‘Grandiflorus’, con hojas más grandes y flores de un amarillo más intenso; y la otra variedad e ‘Luteus’ -tambien llamada 'Concolor'- (en la imagen inferior) con pétalos completamente amarillos, ausentes de la coloración púrpura interior.


Un recomendación, bastante obvia, suele ser que no se plante junto a otros arbustos de floración invernal fuertemente perfumada; del mismo modo que es un acierto plantarlos junto a aquellos que perfuman con sus flores durante el verano o trepadoras que puedan aportar el color con sus flores, ausentes ya en el macasar.


Nombre común macasar, wintersweet [EN]
Nombre científico Chimonanthus praecox
Familia Calycanthaceae
Género Chimonanthus

Y ahora, volvemos a la Alhambra para ver el vídeo que han publicado sobre este maravillo arbusto, que colorea y perfuma el jardín de invierno








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