Jarrones de vidrio y cristal para arreglos florales



Pequeños (y no tan pequeños) arreglos con flores de cada temporada, o algo más informal, solo con follaje. Incluso alguna suculenta pequeña. Lo importante es el “relleno”, sí, pero el soporte también cuenta. Los jarrones de vidrio y de cristal tienen mucho que decir y hasta colores para elegir.


A medida que avanza la primavera el jardín parece crecer en todos los sentidos. El verde y las flores lo envuelven todo. Además de disfrutar de nuestro patio, terraza o jardín, a veces nos gusta llevar un poco de verde al interior de la casa y, muy especialmente, algunas flores. Poco a poco, las posibilidades de elegir aumentan y con ello nuestra creatividad tiene que ponerse en marcha para sacar el máximo partido a ese material vegetal.

Hoy en día, a la hora de preparar nuestros pequeños arreglos florales estamos más acostumbrados a reutilizar todo tipo de recipientes, vasos y tarros de cristal, que solemos guardar para darles un segundo uso. Yo, personalmente, tengo una buena colección de pequeños tarros donde suelen acabar muchas varas florales que han salido mal paradas por accidente, otras que no tanto… y muchos restos de poda que tienen buen tamaño y aspecto. Cuanto más espontáneo es, más me gusta ese arreglo.



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También es cierto que a veces necesitamos que el jarrón tenga la boca más o menos ancha; la base, la altura o el color diferente; o, simplemente, un toque de originalidad. Son factores que pueden añadirle valor a nuestras composiciones. 

Los ejemplos que muestro a continuación hacen referencia a jarrones de vidrio que abarcan una gran diversidad de tamaños, formas y colores.  Son todos de la misma firma (LSA International) y se pueden adquirir a través de su sitio web o en Amazon.



En todos los ejemplos, los vidrios están hechos a mano. Existen diferentes colecciones y en todas, excepto los artículos de vidrio reciclado de la colección Mia, el vidrio se produce a partir de vidrio de sosa y lima, que está libre de plomo, a diferencia del cristal. Los diseños los producen equipos especializados de sopladores de vidrio con muchos años de experiencia.

Hay una serie de diferentes técnicas de acabado, la más habitual es cortar con tijera el borde. El borde superior del cristal se recalienta hasta que se termine de fundir y luego el trabajador corta el exceso de vidrio alrededor del borde, dejando un acabado grueso, redondeado y de aspecto suave en el cristal.

Otros métodos de acabado incluyen cortar y pulir donde el exceso de vidrio se deja enfriar hasta cierto punto, luego se restriega y se "quiebra", después de lo cual el borde afilado resultante se moldea y se pule en una rueda.

Son un capricho, de esos caprichos que, cuando se puede, no viene mal concederse. Y si no es posible, las imágenes siempre sirven de inspiración para nuestros próximos arreglos florales. Al fin y al cabo, esos frascos que guardamos con tanto cariño tienen mucho encanto y valor. Lo importante es recordar que la primavera está en marcha y tenemos que seguirla el ritmo.