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‘Jardin des Migrations’ en Marsella, un jardín seco que descubre la historia de la vegetación mediterránea y sus usos tradicionales

Jardin Migrations jardín seco
Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © APS

Concebido como un lugar de mestizaje de culturas, el Jardin des Migrations y sus plantaciones se han convertido en un jardín cultural en el corazón del Mucem en Marsella. Un espacio al aire libre que, en el contexto de un jardín seco, ofrece una perspectiva original sobre las migraciones vegetales en la cuenca del Mediterráneo y sus usos tradicionales.

El Mucem


El Museo de las Civilizaciones Europeas y Mediterráneas (Mucem), inaugurado en Marsella en junio de 2013, es el primer museo dedicado a las culturas del Mediterráneo.

Museo de las Civilizaciones Europeas y Mediterráneas (Mucem), Marsella | © Julie Cohen – Mucem

El museo se divide en tres grandes espacios. Dos de ellos junto al mar, el edificio J4 y el Fort Saint-Jean, acogen importantes exposiciones y encuentros de programas artísticos y culturales. Del lado de la ciudad, se encuentra el Centro de Conservación y Recursos (CCR), que alberga las colecciones del museo.

Fuerte Saint-Jean


El Fort Saint-Jean de Marsella tiene sus orígenes en el siglo XII. Totalmente inaccesible al público hasta 2013, este antiguo fuerte militar fue completamente restaurado y abierto al público de forma gratuita a los marselleses en 2013, quienes recuperaron esa fortaleza que parecía inexpugnable, como un nuevo espacio público.

Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem

Con una extensión de 15.000 metros cuadrados, allí se ofrece una amplia gama de actividades culturales en 1.100 metros cuadrados destinados a espacios expositivos. Entre paseos históricos, también se invita a los marselleses y otros visitantes foráneos a disfrutar de paseos botánicos por el Jardin des Migrations.

Jardin des Migrations


Situado a la entrada del paseo de Marsella, el Jardín des Migrations (Jardín de las Migraciones en francés) está instalado en el nivel superior de las murallas de Fort Saint-Jean, lo que permite a los visitantes disfrutar de espectaculares vistas panorámicas de la ciudad francesa y su Canebière, la emblemática arteria del centro de Marsella.

Jardin Migrations jardín seco
Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © APS
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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem

Este jardín urbano fue encargado por el Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia a la agencia APS, un equipo de paisajistas, urbanistas y arquitectos con sede en Valence, que lo construyeron e implantaron entre 2015 y 2018.

Ocupa una superficie de 12.000 metros cuadrados y fue diseñado como un paseo paisajístico y sensorial, donde el visitante puede tocar, oler y escuchar en medio de flores, arbustos y plantas aromáticas originarias de las distintas orillas del Mediterráneo.

Mezcla de culturas en torno al Mediterráneo


El Jardin des Migrations ofrece una perspectiva original sobre las migraciones vegetales, y lo hace a través de una muestra transversal de los usos tradicionales, incluidos en las farmacopeas judía, musulmana y cristiana en las diferentes orillas del Mediterráneo.

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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem

Veronique Mure, botánica e ingeniera agrónoma que participó en la creación del Jardin des Migrations, relaciona la esencia de este jardín con su ubicación: “Dominando el puerto de Marsella, lugar de llegada y partida de hombres y plantas, el jardín de las migraciones evoca la mezcla de culturas en torno al Mediterráneo y las plantas que las acompañan”.

De este modo, el jardín se ha organizado en torno a un recorrido sensorial y didáctico, que muestra las diferentes formas en las que se integran las plantas en los paisajes y las culturas.

Plantas nativas del Mediterráneo y más de una migrante


Desde hace treinta años, Veronique Mure defiende el valor patrimonial de los jardines y paisajes mediterráneos a través de la historia de las plantas que los componen. Del mismo modo, reconoce que ese patrimonio también lo componen algunas plantas que no son del todo nativas: “Muchas plantas que consideramos como plantas emblemáticas de nuestros paisajes mediterráneos son plantas exóticas traídas por el hombre durante los últimos milenios, o más recientemente durante los últimos siglos. Estas plantas se han ido integrando poco a poco en nuestros paisajes, hasta el punto de que a menudo se perciben allí como plantas identitarias o patrimoniales”.

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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem

Ese punto de vista suele traer más de una controversia. Ciertamente, es imposible decirle, por ejemplo, a un siciliano que la chumbera o nopal no es una planta autóctona de la isla, como cuesta reconocer que plantas que inundan nuestros campos de flores en primavera, como las amapolas o los acianos; árboles tan nuestros como el almendro, el algarrobo o la higuera, e incluso, esos cipreses alineados que definen el característico paisaje mediterráneo son, en realidad, plantas de origen exótico.

Incluso el matorral mediterráneo es en sí menos natural de lo que podríamos pensar, ya que en realidad es fruto de la influencia de las actividades del hombre en el paisaje.

Mestizaje de culturas y plantas con una historia común


Esa eterna oposición entre las plantas autóctonas y exóticas se ve superada en este jardín creado junto al Mucem, que se presenta como un lugar de mestizaje de culturas en el que las plantas participan en una historia común. No en vano, su ubicación en el puerto de Marsella evoca las idas y venidas del comercio marítimo, a través de esa gran puerta de entrada por la que no solo se introdujeron especias, cereales y otras mercancías que venían de lugares lejanos, sino también plantas que llegaron al Mediterráneo para quedarse.

Jardín seco y plantas mediterráneas con valor ornamental y etnobotánico


El jardín ofrece una diversidad de colores, texturas y aromas del follaje; y la disposición de los múltiples paisajes y niveles permiten la proximidad inmediata de las plantaciones, de tal modo que el público puede observarlas, tocarlas y olerlas. Un planteamiento que garantiza el interés del visitante, independiente de los periodos de floración del jardín.

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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem
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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Spassky Fischer – Mucem
Lavanda (Lavandula dentata) | © Julie Cohen – Mucem
Jaras (Cistus albidus) | © Julie Cohen – Mucem
Euphorbia characias | © Solène de Bony – Muceum
Lonicera implexa | © Solène de Bony – Muceum
Romero (Salvia rosmarinus) | © Julie Cohen – Mucem
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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © APS

Para el diseño de plantación contaron con la colaboración del viverista especialista en la flora de la cuenca mediterránea Olivier Filippi, lo que les ayudó a comprender mejor las estrategias de resistencia a la sequía de las plantas en los paisajes de matorral mediterráneo, así como la forma de inspirarse en ellas para crear jardines eficientes respecto a los requerimientos hídricos sin renunciar a la belleza.

En el contexto de un jardín seco y con una colección botánica que incluye 275 especies de plantas mediterráneas, el Jardin des Migrations se plantea como un paseo paisajístico dividido en seis etapas. En su recorrido, hay que dar varias vueltas y subir escalones, para descubrir el valor de cada especie vegetal desde el punto de vista ornamental y etnobotánico.

Un paseo por el paisaje mediterráneo dividido en 6 etapas


Desde el patio de los naranjos, se sube al jardín de los arrayanes, un pequeño patio con caminos bordeados de arrayanes (Myrtus communis) y granados (Punica grantum).

Las “malas hierbas” como el cardo mariano, el llantén, la malva silvestre o los cardos tienen su merecido homenaje en el jardín de las «verduras silvestres». Son plantas, ahora relegadas a los bordes de las carreteras y terrenos perturbados, que tuvieron su apogeo y se introdujeron en su día para diversos usos.

En la siguiente etapa, plantas aromáticas mediterráneas como tomillo, ajedrea o lavanda, crecen junto a verduras también mediterráneas, como tomate, calabacín, pimiento o berenjena.

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Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem

Los amplios jardines de la colina celebran, en un diseño aterrazado, la vegetación del sur, como matorral, prado florido e hileras de vides.

A lo largo de una pasarela que ofrece una vista excepcional de Marsella, se realiza un viaje etnobotánico en el que las plantas emblemáticas del Mediterráneo descubren su historia, pero también sus valores místicos y mitológicos.

El recorrido finaliza con un jardín dedicado a las “hierbas curativas” que tradicionalmente se recogían en la madrugada del 24 de junio, día de la natividad de San Juan Bautista. Esas hierbas eran en número 7: milenrama, artemisa, siempreviva, hiedra terrestre, margarita silvestre, hierba de San Juan y salvia.

Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © Julie Cohen – Mucem

El Jardin des Migrations cuentan con el apoyo de la Fundación Corporativa Engie. En cuanto al mantenimiento, la encargada es la empresa Mouvements et Paysages, con Jean-Laurent Felizia como jardinero jefe.

En 2019 se publicó el libro (en francés) titulado Le Jardin des migrations: Un parcours ethnobotanique au Mucem. No puedo hacer una valoración personal, pero la presentan como una obra ilustrada y estructurada en dos partes, que recorre los orígenes del jardín, sus particularidades y métodos de mantenimiento.

Jardin des Migrations en Fort Saint-Jean, Marsella | © APS

Fotos e información: Mucem, APS y Veronique Mure



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