Christopher Lloyd, el provocador jardinero

Christopher Lloyd y exhibición de plantas en macetas en Great Dixter | Foto Great Dixter


Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Christopher Lloyd, influyente jardinero y prolífico escritor de jardinería fallecido en 2006. El encanto de su hogar y jardín en Great Dixter se mantiene hoy en día, en gran parte gracias al trabajo de su protegido y jardinero principal, Fergus Garret, que supo recoger el testigo de los inspiradores diseños de plantación en el jardín más documentado de la historia de la jardinería.


La habilidad con las plantas de Christopher Lloyd dio como resultado una exhibición continua en los jardines de Great Dixter, que sirvió y sirve de inspiración a jardineros de todo el mundo. 

Lloyd nació en Great Dixter, en Northiam, un pueblo de Sussex Oriental, Inglaterra. Su padre, Nathaniel Lloyd, provenía de una familia de clase media que vivía cómodamente en Manchester y su madre, Daisy Field, era supuestamente descendiente de Oliver Cromwell. Su padre había comprado Great Dixter en 1910 y encargó a Edwin Lutyens que restaurara y ampliara sus edificios del siglo XV. Además, Lutyens, estableció el marco del jardín como una serie de espacios formales, que todavía existen en la actualidad. Cuando su padre murió en 1933, su viuda heredó la propiedad de 182 hectáreas.

Christopher Lloyd | Foto Andrew Lawson

Heredó la pasión de su madre por las flores, lo que le animó a estudiar horticultura en Wye College, donde además fue profesor asistente desde 1950 hasta 1954. Cuando regresó a su casa familiar abrió allí un vivero especializado en clemátides y plantas poco comunes. Cuando la madre de Lloyd falleció, la casa y el jardín pasaron a ser propiedad de Christopher y su sobrina Olivia.


En 1957, después de experimentar con la icónica (y larga) bordura mixta en Great Dixter, escribió su primer libro, The Mixed Border, en el que desarrollaba su propuesta, por aquel entonces revolucionaria, de combinar arbustos y borduras de herbáceas. Ese libro fue el comienzo de su larga carrera como escritor de jardín, que incluye una serie de libros sobre su experiencia como jardinero en Great Dixter, entre ellos el ya clásico, y todavía vigente, The Well-Tempered Garden.

The Well-Tempered Garden es un libro guía pensado para iniciarse en la práctica de la jardinería, que él definía como una de esas actividades creativas que producen una placentera sensación de logro, no exenta de esfuerzos, y que en su caso se había convertido en el móvil de su vida. En el libro se incluye información práctica sobre las plantas, la plantación, su cultivo y sugerencias para planificar un jardín. Se imprimió por primera vez en 1970, pero ha habido posteriores ediciones, entre las que se encuentra la de 2014, con prólogo de Anna Pavord y la colaboración de Fergus Garret, en la que aparece actualizada la nomenclatura de las plantas. Esta es la edición que yo tengo, en versión digital, lo que me permite acceder al libro incluso desde el móvil.

Long Border en Great Dixter | Foto Great Dixter

Vivero en Great Dixter | Foto Great Dixter

Junto a los libros sobre plantas y jardinería que escribió, se unen otros títulos sobre su placer de cocinar y comer frutas y verduras de cosecha propia. Además, durante 42 años publicó artículos semanales regulares para la revista Country Life, y fue, hasta su muerte, corresponsal de jardinería del diario The Guardian.

Todos esos años de escritura convirtieron a Great Dixter en el jardín más documentado. Un jardín que se ha convertido en modelo para quienes desean experimentar sobre el estilo de plantación de Lloyd, que no era el armonioso pastel de la tradición inglesa, más bien lo contrario, porque ponía a prueba los límites del contraste, haciendo coincidir flores y follajes discordantes.

El rasgo distintivo en los jardines de Great Dixter es posiblemente el icónico Long Border, esa inmensa bordura mixta (arbustos y herbáceas perennes) que mide 64 x 4,5 metros, que estaba proyectada para ofrecer interés a mediados de verano, pero que en realidad se extiende de abril a octubre.

De Christopher Lloyd, Christo, como todos lo llamaban, habría que destacar su ingenio y gusto por comunicar puntos de vista radicales o, dicho más rotundamente, su disposición a expresar teorías poco ortodoxas, para algunos verdaderas herejías, sobre jardinería. Y todo con el noble interés de estimular el interés en ese apasionante mundo, especialmente en jóvenes jardineros, con quien Lloyd se comunicaba de forma fluida. De hecho, lo han calificado como un socializador incontenible, de lengua afilada, eso sí, que llegó a convertirse en inspiración y mentor para muchos distinguidos horticultores y escritores de jardines.

Christopher Lloyd y Fergus Garrett en 2006

En 2003, Christopher Lloyd tuvo la previsión de crear Great Dixter Charitable Trust. Cuando murió en 2006, la Fundación se hizo cargo de la gestión de la propiedad. Hoy en día, la atmósfera única de Great Dixter se mantiene y permanece abierto para inspirar a los visitantes con su exuberante estilo de jardinería.

La Fundación restauró la estructura de los edificios históricos entre otras mejoras y trabajos de conservación de archivos y mobiliario. Además, ha proporcionado alojamiento y planes de formación para jóvenes jardineros.

Las dificultades económicas derivadas del cierre por la pandemia se están solventando gracias a subvenciones y ayudas. No obstante, mantienen activa una campaña (Friends of Great Dixter) para recaudar fondos que permitan que ese extraordinario legado de Christopher Lloyd permanezca vivo y conserve su propia identidad.

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