flora iberica plantas flor verano Plantas Jardin plantas jardin naturalista Vivaces

Dianthus carthusianorum, diminutos claveles sobre tallos erguidos que adoran los jardines naturalistas

Dianthus carthusianorum (clavel cartujo)
Flores de Dianthus carthusianorum (Clavel cartujo) | © Hero Moorlag

Amante del sol y la sequía, este elegante clavel de flores pequeñas lleva el nombre de la orden de los monjes cartujanos, que solían utilizar tradicionalmente Dianthus carthusianorum para trata dolores musculares y reumatismo. Pero en las últimas décadas, los elegantes tallos largos coronados de pequeñas flores de color magenta, morado o rosa de esta planta perenne son especialmente valorados como ornamentales en jardines de estilo naturalista. Razones no le faltan.

Si hablamos de claveles, no tenemos que irnos muy lejos ¿verdad? Son plantas amantes del sol y la sequía que abundan en la Península Ibérica en estado silvestre y ampliamente utilizadas como ornamentales en jardines y cultivadas para flor de corte. Son flores muy nuestras.

Dianthus carthusianorum | © Crocus

Pero tengo que reconocer que desde hace años mi vista siempre se fija con especial atención en las diminutas florecillas de este encantador clavel, robusto, a pesar de su apariencia, tan presente en muchas combinaciones de plantas, donde sus esbeltos y elegantes tallos florales, que pueden llegar a alcanzar de hasta 75 centímetros de altura, dejan ver con gracia las flores que parecen estar flotando en el aire.


Dianthus

Los populares claveles son un grupo de plantas herbáceas o de base más o menos leñosa, que pueden ser anuales, bienales o, más comúnmente, perennes de vida corta, y pertenecen al género Dianthus. Este género está integrado por 356 las especies aceptadas de la familia de las cariofiláceas (Caryophyllaceae), y su área de distribución nativa se encuentra desde Europa hasta Asia templada e Himalaya, África yAmérica subártica.


Dianthus cartushianorum, el clavel cartujo

En el caso de la especie Dianthus cartushianorum, hablamos de una planta perenne de cepa leñosa y follaje siempreverde, con hojas estrechas y lineales, parecidas a las de la hierba.

Común en toda Europa, el rango nativo de esta especie se extiende desde España y Francia al este hasta Polonia, Eslovaquia y Ucrania; y al sur hasta Italia, Grecia y Turquía. Allí crece naturalmente en hábitats secos de las laderas rocosas alpinas, a elevaciones de 500 a 1.700 metros. En la Península Ibérica, Dianthus cartushianorum se encuentra desde los Pirineos y el Sistema Ibérico hasta Cantabria y Segovia.

Dianthus carthusianorum | © naturgucker.de

Dianthus carthusianorum es a veces conocido como clavel cartujo, clavel de los cartujos o clavelinas de los cartujos, entre otros nombres vernáculos. Nada es vano y todo tiene una razón de ser, ya que el epíteto específico de la especie botánica recibió su nombre en honor de los monjes de la Orden de los Cartujos, fundada en el siglo XI en el valle de Chartreuse en los Alpes franceses. La casa madre y principal monasterio de esa orden es conocida como la Gran Cartuja (Grande Chartreuse) y en aquel entorno crecían estas clavelinas que los monjes cartujanos utilizaban tradicionalmente para tratar dolores musculares y reumatismo.


Elegantes tallos coronados de racimos de pequeñas flores

Muy pequeñas, pero de gran belleza, las flores de Dianthus cartushianorum son individuales, con pétalos dentados de color magenta, morado o rosa (ocasionalmente blanco) y un cáliz estrecho en forma de tubo. Con un ligero aroma, estas flores nacen en racimos de cabeza plana sobre tallos delgados y erguidos durante todo el verano y hasta el mes de octubre. Esos aireados tallos floríferos son cuadrangulares y glabros (como lo es toda la planta), y pueden alcanzar entre 50 y 75 centímetros de altura.

Tallos florales de Dianthus carthusianorum en el Oudolf Field – Hauser & Wirth, Somerset | © Jason Ingram

La polinización de esta especie la llevan a cabo las mariposas, particularmente aquellas con espiritrompas lo suficientemente largas como para alcanzar el néctar en la base del cáliz estrecho y en forma de tubo de estas flores.


Cultivado en el jardín

Los usos medicinales que hacían los monjes cartujanos de estas clavelinas han sido sustituidos por los ornamentales en numerosos jardines.

Si queremos cultivar Dianthus cartushianorum hay que tener en cuenta que esta planta prospera en lugares secos y soleados. Esa va a ser una de las claves del éxito del cultivo de esta especie que, tal y como sugiere su ecosistema nativo, tiene algunas cualidades de las plantas alpinas- xerófitas.

Puede crecer en cualquier suelo, siempre que esté bien drenado, aunque lo cierto es que prefiere los suelos alcalinos, donde con toda seguridad se comportará como la planta longeva que es. Es conveniente enriquecer el suelo con compost bien descompuesto o, en su defecto, algún abono de jardín.

Dianthus carthusianorum y Verbascum chaixii ‘Album’ en el jardín de grava de Beth Chatto | © Beth Chatto’s Plants and Gardens

Si crece en las condiciones óptimas se reproducirá profusamente, ya que suele autosembrarse con facilidad, lo que significa que tal vez que hay que vigilarla.

Aparte de esas mínimas consideraciones de cultivo, esta planta requiere pocos cuidados. Eso sí, es mejor ir cortando las flores a medida que se van marchitando si queremos prolongar la floración.

Aunque es resistente hasta -15°C, hay que tener en cuenta que en aquellas regiones de climas fríos esta planta perenne puede llegar a perder el follaje total o parcialmente. En ese caso, se recomienda cortar los tallos cerca del nivel del suelo desde finales de febrero hasta finales de marzo. Si se desea, el material vegetal cortado se puede dejar en el suelo como mantillo natural o echarlo a la pila del compost para convertirlo en abono. Después, a medida que avanza la primavera, volverá a renacer la planta.


Un diminuto clavel como punto focal

Sin duda, Dianthus cartushianorum no tiene miedo a mezclarse con otras plantas vivaces, entre las que siempre van a sobresalir sus cabezas de flores, que son pequeñas, pero con un color tan saturado que se dejan ver claramente como si flotaran en el aire.

Jardín corporativo de estilo pradera en una azotea de Roterdam, diseñado por Arjan Boekel | © Maayke De Ridder

Son muchas las compañeras que puede encontrar esta encantadora clavelina que funciona como planta de acento, especialmente cuando se intercalan entre gramíneas ornamentales plantadas en masa. Y son muchos, también, los jardines que han hecho uso de ella en plantaciones de estilo naturalista. En el jardín diseñado por Piet Oudolf en Hauser & Wirth Somerset, por ejemplo, Dianthus cartushianorum está muy presente y destaca especialmente situado en una matriz de Sporobolus herelopis, una gramínea de textura fina nativa de las praderas norteamericanas.

Habitual en la mezcla de semillas para praderas pictóricas, es también una buena elección para jardines de grava, jardines de vida silvestre, borduras y macizos de vivaces y en jardines de flor de corte.

Dianthus carthusianorum, Scabiosa columbaria y Echinacea pallida ‘Hula Dancer’ en el «Sporobolus Meadow» del Oudolf Field – Hauser & Wirth, Somerset | © Jason Ingram


TEMAS RELACIONADOS

Pin It on Pinterest